Las croquetas de pollo cremosas son una receta salada, rendidora y muy sabrosa, perfecta para aprovechar pollo cocido y transformarlo en algo distinto.
Quedan doradas y crocantes por fuera, con un interior suave, cremoso y lleno de sabor.

Te recomendamos: Como hacer tarta de pollo, puerro y queso
Ingredientes
Para el relleno:
- 300 gr de pollo cocido y desmenuzado
- 1 cebolla chica
- 1 diente de ajo
- 40 gr de manteca
- 3 cdas de harina 0000
- 350 ml de leche
- 2 cdas de queso rallado
- 1 cda de perejil picado
- Sal y pimienta a gusto
- 1 pizca de nuez moscada, opcional
Para rebozar:
- 2 huevos
- 150 gr de pan rallado
- 3 cdas de harina
- Sal y pimienta a gusto
Para cocinar:
- Aceite para freír
Preparación
- Picar la cebolla y el ajo bien chiquitos. En una sartén amplia, derretir la manteca y saltear la cebolla hasta que quede transparente. Agregar el ajo y cocinar unos segundos más.
- Sumar la harina y mezclar durante 1 minuto, hasta formar una pasta. Este paso ayuda a que después el relleno quede cremoso y con buena estructura.
- Agregar la leche de a poco, mezclando constantemente para que no se formen grumos. Cocinar a fuego medio hasta obtener una salsa blanca espesa.
- Incorporar el pollo desmenuzado, el queso rallado, el perejil, la sal, la pimienta y la nuez moscada si se usa. Mezclar bien hasta que el pollo quede integrado en la crema.
- Cocinar 2 o 3 minutos más, hasta que la preparación se vea bien espesa y se despegue un poco del fondo de la sartén.
- Pasar la mezcla a una fuente, cubrir con film en contacto o tapar, y llevar a la heladera durante 2 horas como mínimo. Tiene que enfriarse bien para poder formar las croquetas.
- Tomar porciones de la mezcla fría y darles forma de croquetas, alargadas o redondas, según el gusto.
- Pasar cada croqueta primero por harina, luego por huevo batido con sal y pimienta, y por último por pan rallado. Para una capa más crocante, se puede repetir huevo y pan rallado una segunda vez.
- Calentar abundante aceite a fuego medio-alto. Freír las croquetas en tandas, sin llenar demasiado la sartén, hasta que estén doradas por todos lados.
- Retirar y apoyar sobre papel absorbente. Servir calientes, solas o con una salsa suave para acompañar.
Tips y consejos
- El relleno tiene que quedar bien espeso antes de enfriar. Si queda demasiado líquido, las croquetas se van a desarmar al formarlas o durante la fritura.
- La heladera es clave para que mantengan la forma. Lo ideal es preparar la mezcla con tiempo y dejarla enfriar bien. Si tenés apuro, podés llevarla un rato al freezer, pero sin dejar que se congele.
- El pollo puede ser hervido, al horno, a la plancha o sobras de otra comida. Lo importante es que esté bien desmenuzado para que se integre con la crema.
- Si querés un sabor más intenso, podés usar parte de pollo de pata o muslo, porque queda más jugoso que solo pechuga.
- No agregues demasiada leche de golpe. Conviene incorporarla de a poco y mezclar bien para lograr una crema lisa y sin grumos.
- El queso rallado aporta sabor y ayuda a que el relleno quede más sabroso. También podés sumar un poco de mozzarella rallada, pero sin excederte para que no se escape al freír.
- Para que queden más crocantes, hacé doble rebozado. Primero harina, huevo y pan rallado; después otra vez huevo y pan rallado. Esto también ayuda a que no se abran.
- El aceite debe estar caliente, pero no quemado. Si está frío, las croquetas absorben aceite; si está demasiado fuerte, se doran por fuera antes de calentarse bien por dentro.
- Freí pocas croquetas por tanda. Si ponés muchas juntas, baja la temperatura del aceite y pueden quedar pesadas.
- También se pueden cocinar al horno. Para eso, acomodalas en una placa aceitada, rocialas con un poco de aceite y hornealas a 200 °C hasta que estén doradas. Quedan más livianas, aunque menos crocantes que fritas.
- Para hacerlas en air fryer, cocinalas a 190 °C durante 10 a 14 minutos, rociadas con un poco de aceite, hasta que estén doradas y calientes por dentro.
- Se pueden congelar ya rebozadas. Colocalas separadas en una bandeja, congelalas y después guardalas en bolsa o recipiente. Se pueden cocinar directamente congeladas, sumando unos minutos más.
- Si se abren al freír, puede ser por relleno muy blando, poco frío, aceite demasiado caliente o rebozado débil. En ese caso, conviene enfriar más la mezcla y reforzar el empanado.
- Para acompañar, quedan muy bien con limón, alioli suave, mayonesa con perejil, salsa de yogur o una ensalada fresca.
Estas croquetas de pollo quedan doradas, crocantes y con un centro bien cremoso.
Son ideales para servir como plato principal, entrada o para aprovechar pollo cocido de una manera mucho más rica.