Este cheesecake de limón combina una base crocante de galletitas con un relleno suave y cremoso, perfumado con ralladura y jugo de limón.
Los frutos rojos aportan un contraste fresco que equilibra muy bien el sabor.

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Ingredientes
Para la base:
- 220 gr de galletitas de vainilla
- 90 gr de manteca derretida
Para el relleno:
- 600 gr de queso crema
- 180 gr de azúcar
- 3 huevos
- 200 ml de crema de leche
- 2 cdas de maicena
- Ralladura fina de 2 limones
- 60 ml de jugo de limón
- 1 cdita de esencia de vainilla
Para la cobertura:
- Frutillas
- Frambuesas
- Arándanos
- Moras
- Grosellas, opcional
Preparación
- Precalentar el horno a 165 °C.
- Triturar las galletitas hasta obtener migas finas, dejando algunos pequeños trocitos para conservar una textura más natural.
- Agregar la manteca derretida y mezclar hasta humedecer bien todas las migas.
- Colocar la preparación en la base de un molde desmontable de aproximadamente 22 cm de diámetro. Presionar con el fondo de un vaso hasta formar una capa compacta y pareja.
- Llevar el molde a la heladera durante 15 minutos.
- Colocar el queso crema en un bowl y mezclarlo suavemente con el azúcar hasta que no queden grumos.
- Incorporar los huevos de a uno, mezclando después de cada agregado.
- Sumar la crema de leche, la maicena, la ralladura de limón, el jugo de limón y la esencia de vainilla.
- Mezclar suavemente hasta obtener una preparación lisa y homogénea, sin batir de más.
- Volcar el relleno sobre la base de galletitas y emparejar la superficie con una espátula.
- Llevar al horno durante aproximadamente 50 a 60 minutos. Los bordes deben quedar firmes, mientras que el centro puede conservar un leve movimiento.
- Apagar el horno y dejar el cheesecake adentro durante 20 minutos con la puerta entreabierta.
- Retirar y dejar enfriar completamente a temperatura ambiente.
- Pasar con cuidado un cuchillo fino por todo el borde interno del molde para despegar el cheesecake de las paredes.
- Llevar a la heladera durante al menos 6 horas, preferentemente de un día para el otro.
- Desmoldar y completar la superficie con frutillas, frambuesas, arándanos, moras y algunas grosellas si se desea.
Tips y consejos
- Usá queso crema entero para conseguir una textura más firme y cremosa.
- Conviene que los ingredientes del relleno estén a temperatura ambiente.
- No batas demasiado después de incorporar los huevos, porque puede entrar aire de más.
- La base debe quedar solamente en el fondo del molde, sin subir demasiado por los laterales.
- No esperes a que el centro quede completamente firme dentro del horno.
- El enfriado gradual ayuda a que la superficie quede más pareja.
- Si querés un sabor más cítrico, aumentá la ralladura antes que el jugo.
- Secá bien los frutos rojos antes de colocarlos sobre el cheesecake.
- Para obtener cortes más prolijos, usá un cuchillo limpio y pasalo por agua caliente entre porción y porción.
Después del reposo en frío, el cheesecake toma la firmeza justa para cortarlo sin perder cremosidad.
Servido bien frío, el limón se siente más marcado y los frutos rojos terminan de equilibrar cada porción.