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Cómo hacer Cazuelitas de Espinaca, Huevo y Queso

Estas cazuelitas quedan cremosas, sabrosas y con una buena cantidad de queso fundido.

La espinaca se combina con cebolla y huevo, mientras que el queso gratinado aporta una superficie dorada y un interior bien suave.

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Ingredientes

Para las cazuelitas

  • 500 gr de espinaca fresca
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 4 huevos
  • 250 gr de mozzarella
  • 80 gr de queso rallado
  • 2 cdas de crema de leche
  • 1 cda de manteca
  • 1 cda de aceite
  • Sal a gusto
  • Pimienta a gusto
  • Nuez moscada a gusto

Preparación

  1. Lavar bien la espinaca y escurrirla.
  2. Picar la cebolla y los dientes de ajo.
  3. Calentar una sartén con el aceite y la manteca.
  4. Agregar la cebolla y cocinar a fuego medio hasta que quede transparente.
  5. Incorporar el ajo y cocinar unos segundos más.
  6. Agregar la espinaca de a poco y cocinar hasta que pierda volumen.
  7. Continuar la cocción unos minutos hasta que no quede exceso de líquido en la sartén.
  8. Condimentar con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
  9. Retirar del fuego y dejar entibiar.
  10. Agregar la crema de leche y mezclar.
  11. Distribuir la espinaca entre cuatro cazuelitas individuales.
  12. Agregar una parte de la mozzarella sobre cada una, mezclándola ligeramente con la espinaca.
  13. Hacer un pequeño hueco en el centro de cada cazuela.
  14. Romper un huevo en cada una, procurando mantener la yema entera.
  15. Distribuir el resto de la mozzarella alrededor del huevo y terminar con queso rallado.
  16. Colocar las cazuelitas sobre una bandeja.
  17. Llevar a horno precalentado a 200 °C durante aproximadamente 12 a 15 minutos.
  18. Retirar cuando el queso esté fundido y ligeramente dorado, y la clara del huevo esté cocida.
  19. Servir inmediatamente para aprovechar el queso bien fundido.

Tips y consejos

  • Escurrir bien la espinaca evita que las cazuelitas queden aguadas.
  • También se puede utilizar espinaca congelada, siempre que se elimine bien el exceso de agua.
  • No cocinar demasiado la espinaca antes de llevarla al horno.
  • La mozzarella puede combinarse con queso cremoso para conseguir un interior más fundente.
  • Si se quiere más sabor, se puede agregar un poco de parmesano.
  • La cantidad de crema debe ser pequeña; solo ayuda a unir la preparación.
  • Si preferís la yema más cremosa, retirar las cazuelas apenas la clara se haya afirmado.
  • Para una yema más cocida, dejarlas unos minutos extra.
  • Conviene servirlas recién salidas del horno para que el queso conserve bien el efecto fundido.
  • Un poco de pimienta negra recién molida al final combina muy bien con la espinaca y el huevo.

Quedan suaves, cremosas y con mucho queso fundido alrededor de la espinaca. El huevo en el centro completa una preparación simple, calentita y muy sabrosa.

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