Categorías
Postres, pastelería y cosas dulces

Cómo hacer Carlota de Frutilla

La carlota de frutilla es un postre frío que combina capas de galletitas, crema de frutillas y trozos de fruta fresca.

Su textura suave, su color rosado y su abundante relleno la convierten en una opción ideal para compartir en familia.

Te recomendamos: Cómo hacer Manjar Blanco de Leche

Ingredientes

Para la crema de frutilla:

  • 500 g de frutillas frescas
  • 400 ml de crema de leche para batir, bien fría
  • 300 g de queso crema firme
  • 150 g de azúcar
  • 10 g de gelatina sin sabor
  • 50 ml de agua fría
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 1 cda de jugo de limón

Para las capas:

  • 300 g de galletitas de vainilla rectangulares
  • 150 ml de leche fría
  • 200 g de frutillas frescas adicionales

Para la cobertura:

  • 250 g de frutillas frescas
  • 40 g de chocolate blanco para rallar
  • 2 cdas de mermelada de frutilla
  • 1 cda de agua

Preparación

  1. Lavar las frutillas, retirarles las hojas y separar los 500 gramos destinados a la crema. Cortarlas en trozos pequeños y colocarlas en una cacerola junto con el azúcar y el jugo de limón.
  2. Cocinar a fuego medio durante 8 a 10 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que las frutillas se ablanden y liberen sus jugos.
  3. Procesar la preparación hasta obtener un puré homogéneo y continuar la cocción unos minutos para reducir ligeramente el líquido.
  4. Retirar del fuego y dejar entibiar el puré de frutillas, que debe conservar un color rosado intenso y una consistencia ligeramente espesa.
  5. Colocar la gelatina sin sabor en un recipiente pequeño, agregar los 50 ml de agua fría y dejar hidratar durante 5 minutos.
  6. Calentar suavemente la gelatina hidratada, sin permitir que hierva, hasta que se disuelva por completo.
  7. Incorporar la gelatina disuelta al puré de frutillas todavía tibio, mezclando para distribuirla uniformemente, y dejar enfriar sin que llegue a cuajar.
  8. Colocar el queso crema en un bowl amplio y mezclarlo con la esencia de vainilla hasta conseguir una textura suave.
  9. Incorporar el puré de frutillas frío al queso crema, mezclando hasta obtener una preparación rosada y uniforme.
  10. Batir la crema de leche bien fría en otro recipiente hasta conseguir picos suaves, procurando que conserve una consistencia cremosa.
  11. Incorporar la crema batida a la mezcla de frutillas en dos tandas, utilizando movimientos envolventes para mantener una textura aireada.
  12. Cortar los 200 gramos adicionales de frutillas en láminas finas y reservarlas para intercalar entre las capas.
  13. Colocar la leche fría en un recipiente amplio y preparar una fuente rectangular de vidrio de aproximadamente 20 × 25 cm.
  14. Humedecer brevemente las galletitas de vainilla en la leche, evitando dejarlas demasiado tiempo para que no se desarmen.
  15. Distribuir una primera capa de galletitas sobre la base de la fuente, acomodándolas una junto a otra hasta cubrir toda la superficie.
  16. Extender aproximadamente un tercio de la crema de frutilla sobre las galletitas, formando una capa abundante y pareja.
  17. Distribuir algunas láminas de frutilla fresca sobre la crema, dejando pequeños espacios entre ellas.
  18. Colocar una segunda capa de galletitas ligeramente humedecidas y cubrir nuevamente con crema rosada y frutillas.
  19. Repetir el procedimiento hasta completar tres capas de galletitas y terminar con una capa generosa de crema de frutilla.
  20. Alisar suavemente la superficie con una espátula y cubrir la fuente con film, procurando que no toque directamente la crema.
  21. Llevar a la heladera durante un mínimo de 6 horas, preferentemente hasta el día siguiente, para que las capas se asienten y las galletitas se ablanden.
  22. Cortar los 250 gramos de frutillas destinados a la cobertura en mitades o láminas gruesas, procurando conservar su forma natural.
  23. Calentar ligeramente la mermelada de frutilla con una cucharada de agua, mezclar hasta obtener una consistencia fluida y dejar enfriar.
  24. Distribuir las frutillas frescas sobre la superficie de la carlota y pincelarlas suavemente con la mermelada para darles un brillo atractivo.
  25. Rallar el chocolate blanco y repartir pequeñas virutas entre las frutillas, procurando que el color rosado de la crema permanezca visible.
  26. Cortar varias porciones rectangulares con una espátula ancha y retirarlas cuidadosamente, dejando aproximadamente la mitad del postre dentro de la fuente.
  27. Servir las porciones frías y mantener el resto de la carlota en la heladera, con sus capas de galletitas, crema rosada y frutillas perfectamente visibles.

Tips y consejos

  • Frutillas frescas: elegir frutas maduras y aromáticas permite conseguir una crema con sabor intenso y un color rosado natural.
  • Puré reducido: cocinar las frutillas ayuda a concentrar su sabor y evita que incorporen demasiado líquido a la crema.
  • Gelatina sin sabor: aporta estabilidad para que las capas mantengan su forma cuando se retiran las porciones.
  • Crema de leche fría: batirla recién sacada de la heladera permite conseguir una textura más aireada y firme.
  • Queso crema: utilizar una variedad firme ayuda a obtener un relleno cremoso que no se desarme.
  • Galletitas: las rectangulares de vainilla permiten formar capas parejas y conseguir un corte atractivo.
  • Humedecido breve: sumergir las galletitas apenas un instante evita que pierdan su estructura durante el armado.
  • Capas de frutilla: distribuir láminas de fruta fresca entre las cremas aporta sabor y mejora la presentación del interior.
  • Reposo en frío: dejar el postre varias horas en la heladera facilita el corte y permite que las galletitas adquieran una textura tierna.
  • Cobertura brillante: pincelar las frutillas con una pequeña cantidad de mermelada mejora su aspecto sin agregar demasiado dulzor.
  • Presentación: retirar varias porciones permite mostrar las distintas capas y el contraste entre las galletitas y la crema rosada.
  • Conservación: mantener la carlota refrigerada y consumirla preferentemente dentro de los 2 días siguientes.

Con cada porción se descubren capas delicadas de galletitas y crema rosada, acompañadas por la frescura irresistible de las frutillas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *