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Cómo hacer Bocaditos de Membrillo con Masa Suave

Estos bocaditos de membrillo tienen una base tierna y mantecosa, una capa generosa de dulce y una cobertura hecha con pequeños trozos de la misma masa.

Quedan suaves, caseros y con ese contraste clásico entre la masa delicada y el relleno frutal.

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Ingredientes

Para la masa

  • 300 g de harina 0000
  • 150 g de manteca blanda
  • 100 g de azúcar
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 1 pizca de sal
  • Ralladura de 1 limón, opcional

Para el relleno

  • 450 g de dulce de membrillo
  • 3 a 4 cucharadas de agua

Preparación

  1. Colocar la manteca blanda y el azúcar en un bowl. Mezclar hasta obtener una preparación cremosa.
  2. Agregar el huevo, la vainilla y, si se desea, la ralladura de limón. Integrar bien.
  3. Incorporar la harina, el polvo de hornear y la sal. Mezclar sin amasar demasiado, hasta formar una masa suave y tierna.
  4. Separar aproximadamente un tercio de la masa y reservarlo para la cobertura.
  5. Distribuir el resto de la masa en un molde rectangular de unos 20 x 30 cm, previamente enmantecado. Presionar con las manos hasta formar una base pareja de aproximadamente 1 cm de espesor.
  6. Colocar el dulce de membrillo en una cacerolita junto con el agua. Calentar a fuego bajo y pisarlo hasta obtener una crema espesa y fácil de untar.
  7. Distribuir el membrillo sobre la base de masa, dejando una capa uniforme y abundante.
  8. Tomar pequeños pedazos de la masa reservada, aplastarlos ligeramente con los dedos y distribuirlos de manera irregular sobre el membrillo. No es necesario cubrirlo completamente.
  9. Llevar a horno precalentado a 180 °C durante 30 a 35 minutos, o hasta que la masa esté suavemente dorada.
  10. Retirar del horno y dejar enfriar completamente antes de cortar en porciones.

Tips y consejos

  • No agregar demasiada agua al membrillo; debe quedar espeso y no líquido.
  • La masa no necesita amasado prolongado, porque podría quedar más dura.
  • La cobertura tiene que hacerse con trozos pequeños de la misma masa, no con tiras ni con crumble.
  • No conviene dorar demasiado la superficie; la idea es que la masa siga siendo suave.
  • Dejar enfriar antes de cortar ayuda a que el relleno mantenga mejor la forma.
  • También se puede espolvorear con un poco de azúcar impalpable una vez fríos.

El resultado son bocaditos tiernos, con bastante membrillo y una masa suave que acompaña sin quedar seca ni crocante.

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