Una receta simple y rendidora para preparar algo casero sin complicaciones, ideal para tener siempre a mano con pocos ingredientes.
Quedan con una textura pareja, se arman fácil y mantienen muy bien la forma al cocinarlas. Son perfectas para servir en una picada, como entrada o para acompañar cualquier comida.

Te recomendamos: Cómo hacer carré de cerdo a la mostaza al horno con verduras
Ingredientes
- 500 g de papas
- 1 huevo
- 100 g de queso (cremoso o muzzarella)
- 2 cucharadas de queso rallado
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- Nuez moscada (opcional)
- Pan rallado (cantidad necesaria)
- Aceite para freír
Preparación
- Pelá las papas, cortalas en trozos medianos y hervilas en agua con sal hasta que estén bien blandas. Tienen que deshacerse fácil al pincharlas.
- Colalas y hacé un puré mientras todavía están calientes, pisando bien para evitar grumos. Esto ayuda a que después la masa sea más uniforme.
- Dejá entibiar unos minutos y agregá el huevo, el queso rallado, sal, pimienta y, si querés, una pizca de nuez moscada. Mezclá bien hasta integrar todo.
- Cortá el queso en cubos chicos para usar como relleno.
- Tomá porciones del puré, aplastalas en la mano, colocá el queso en el centro y cerrá formando una bola. Apretá bien para que no se abran.
- Pasá cada bomba por pan rallado, cubriéndolas completamente. Presioná apenas para que el rebozado se adhiera mejor.
- Calentá abundante aceite en una olla o sartén profunda. Tiene que estar caliente pero sin humear.
- Freí las bombas en tandas, girándolas para que se doren de manera pareja por todos lados.
- Retiralas cuando estén bien doradas y apoyalas sobre papel absorbente.
Tips y consejos:
- Si el puré queda muy húmedo, podés dejarlo enfriar un poco más o sumar una cucharada de fécula de maíz para mejorar la consistencia.
- Para que no se abran durante la cocción, asegurate de cerrar bien cada bomba y no dejar grietas en la superficie.
- Si buscás un resultado más firme, podés hacer doble rebozado pasándolas por huevo batido y nuevamente por pan rallado.
- Evitá freír muchas juntas, ya que baja la temperatura del aceite y afecta el resultado final.
- El aceite debe estar en un punto medio: si está frío absorben grasa, si está demasiado caliente se doran muy rápido por fuera.
- Podés armarlas con anticipación y guardarlas en la heladera para que tomen más firmeza antes de cocinarlas.
- También se pueden freezar ya armadas y llevarlas directamente al aceite sin descongelar.
- Para variar el sabor, podés agregar jamón, cebolla salteada o algún condimento extra en el relleno.
- Usar pan rallado de buena calidad o casero mejora mucho la textura final.
- Si querés que todas queden parejas, podés medir las porciones con una cuchara o balanza.
Son prácticas, rendidoras y siempre quedan bien para compartir o resolver una comida sin demasiado esfuerzo.