Un plato clásico, rendidor y lleno de sabor, ideal para una comida más especial sin necesidad de técnicas complicadas.
La cocción lenta hace que la carne quede tierna y jugosa, con una salsa bien integrada. La gremolata aporta un contraste fresco que levanta todo el plato.

Te recomendamos: Cómo hacer cuadraditos de crema pastelera dorados por fuera y cremosos por dentro
Ingredientes
- 2 o 3 rodajas de osobuco
- 1 cebolla
- 1 zanahoria
- 2 dientes de ajo
- 1/2 morrón (opcional)
- 1 taza de tomate triturado
- 1/2 taza de caldo (carne o verdura)
- 1/2 vaso de vino blanco
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- Aceite para cocinar
Para la gremolata:
- Perejil fresco
- 1 diente de ajo
- Ralladura de limón
- Aceite de oliva
- Sal
Preparación
- Secá bien las rodajas de osobuco con papel de cocina y salpimentalas de ambos lados. Esto ayuda a lograr un mejor dorado inicial.
- En una olla o sartén amplia con un poco de aceite, sellá el osobuco a fuego medio-alto hasta que esté bien dorado por ambos lados. Retiralos y reservá.
- En la misma olla, agregá un poco más de aceite si hace falta y sumá la cebolla picada, la zanahoria en cubitos y el morrón. Cociná a fuego medio hasta que estén blandos.
- Incorporá el ajo picado y cociná un minuto más, cuidando que no se queme.
- Volvé a colocar el osobuco en la olla y agregá el vino blanco. Dejá que evapore el alcohol durante unos minutos.
- Sumá el tomate triturado y el caldo. Mezclá suavemente y llevá a fuego bajo.
- Tapá y cociná lentamente durante aproximadamente 1 hora y media, o hasta que la carne esté bien tierna. Si hace falta, podés agregar un poco más de caldo durante la cocción.
- Mientras tanto, prepará la gremolata: picá bien fino el perejil y el ajo, mezclalos con la ralladura de limón, un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal.
- Cuando el osobuco esté listo, servilo caliente con la salsa por encima y terminá con una cucharada de gremolata.
Tips y consejos:
- El sellado inicial es clave para potenciar el sabor final, no lo saltees.
- Cocinar a fuego bajo y con tiempo hace que la carne quede mucho más tierna.
- Si querés una salsa más espesa, podés destapar la olla los últimos minutos.
- La gremolata conviene hacerla en el momento para que mantenga su frescura.
- Podés acompañar con puré, arroz o pastas simples.
- Si usás caldo casero, el resultado mejora muchísimo.
- El vino blanco aporta acidez y profundidad, pero podés omitirlo si no tenés.
- No muevas demasiado la carne durante la cocción para que no se desarme.
- Si lo hacés de un día para el otro, el sabor mejora aún más.
Es un plato completo, con mucho carácter, ideal para compartir y disfrutar con algo casero bien hecho.