Los bocaditos de avena, manzana y miel son una opción dulce, simple y casera para preparar algo rico en pocos pasos.
Quedan tiernos por dentro, apenas dorados por fuera y con una textura rústica muy agradable. Son ideales para el desayuno, la merienda o para tener listos durante el día.

Te recomendamos: Budín inglés clásico con frutas y nueces
Ingredientes
- 2 manzanas medianas
- 180 gr de avena arrollada
- 2 huevos
- 3 cdas de miel
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 cdita de canela
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- 2 cdas de aceite neutro o manteca derretida
- 2 cdas de harina 0000 o harina integral, si hace falta
- Miel extra para terminar, opcional
Preparación
- Pelá las manzanas y cortalas en cubitos chicos. Si preferís una textura más suave, podés rallar una parte y dejar la otra en cubitos.
- Colocá las manzanas en una sartén con 1 cda de miel y cocinalas a fuego bajo durante 4 o 5 minutos, solo hasta que se ablanden un poco. Retirá y dejá entibiar.
- En un bowl, mezclá los huevos con las 2 cdas restantes de miel, la esencia de vainilla, la canela, la pizca de sal y el aceite o manteca derretida.
- Agregá la avena arrollada y el polvo de hornear. Mezclá bien hasta que la avena empiece a hidratarse.
- Sumá la manzana cocida e integrá con una cuchara. La preparación debe quedar húmeda, pero con cuerpo para poder formar los bocaditos.
- Si la mezcla está muy blanda, agregá 1 o 2 cdas de harina. Si queda demasiado seca, dejala reposar unos minutos para que la avena termine de absorber la humedad.
- Tomá porciones con una cuchara y formá bocaditos redondos o apenas aplastados. Colocalos sobre una placa con papel manteca o apenas aceitada.
- Llevá a horno precalentado a 180°C durante 18 a 22 minutos, hasta que estén dorados en los bordes y firmes al tacto.
- Retirá del horno y dejá enfriar unos minutos antes de moverlos, porque recién salidos pueden estar más blandos.
- Si querés, terminá con un hilo muy fino de miel por encima antes de servir.
Tips y consejos
- Usá avena arrollada tradicional para que se note mejor la textura.
- Si usás avena instantánea, los bocaditos quedan más compactos y menos rústicos.
- La manzana no tiene que cocinarse demasiado; solo debe ablandarse un poco.
- Para un sabor más intenso, podés sumar ralladura de limón o naranja.
- La canela combina muy bien, pero también podés usar una pizca de jengibre en polvo.
- Si la miel está muy espesa, entibiala apenas antes de mezclarla.
- No hagas los bocaditos demasiado grandes, porque pueden quedar blandos en el centro.
- Dejá espacio entre cada uno en la placa para que se doren mejor.
- Si querés una textura más firme, dejá reposar la mezcla 10 minutos antes de formar los bocaditos.
- Para una versión con más crocante, podés sumar nueces picadas o almendras.
- Se conservan 2 días en recipiente cerrado a temperatura ambiente, si el clima no está muy húmedo.
- También podés guardarlos en heladera y calentarlos unos segundos antes de comer.
- Para congelarlos, esperá a que enfríen bien y separalos con papel manteca.
- Si los servís al día siguiente, un golpe corto de horno ayuda a recuperar mejor la textura.
Son bocaditos fáciles, rendidores y con sabor casero.
La mezcla de avena, manzana y miel los hace simples de preparar y muy buenos para acompañar una bebida caliente.