Este postre combina un bizcochuelo liviano y aireado con una mezcla cremosa de tres leches aromatizada con café.
Después del reposo, cada porción queda completamente húmeda, suave y con un sabor equilibrado, mientras que la crema batida y el chocolate aportan una terminación irresistible.

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Ingredientes
Para el bizcochuelo:
- 5 huevos
- 150 gr de azúcar
- 150 gr de harina 0000
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- Manteca para el molde
Para la mezcla de tres leches y café:
- 400 gr de leche condensada
- 350 ml de leche evaporada
- 250 ml de crema de leche
- 120 ml de café fuerte
- 1 cdita de esencia de vainilla
Para la cobertura:
- 400 ml de crema de leche
- 4 cdas de azúcar impalpable
- 1 cdita de esencia de vainilla
Para decorar:
- 30 gr de chocolate semiamargo
- 1 cda de cacao amargo
- Granos de café, opcional
Preparación
- Precalentá el horno a 175 °C. Enmantecá una fuente rectangular de aproximadamente 22 x 30 cm.
- Separá las claras de las yemas y colocalas en recipientes limpios y secos.
- Batí las claras junto con la pizca de sal hasta que comiencen a formar una espuma blanca.
- Incorporá la mitad del azúcar gradualmente y continuá batiendo hasta obtener un merengue firme y brillante. Reservá.
- En otro recipiente, batí las yemas con el azúcar restante durante unos 4 minutos, hasta que la preparación quede clara, espesa y aireada.
- Agregá la esencia de vainilla e integrá suavemente.
- Tamizá la harina junto con el polvo de hornear. Incorporá los ingredientes secos a la mezcla de yemas en dos o tres tandas.
- Agregá una parte de las claras batidas y mezclá suavemente para aligerar la preparación.
- Incorporá el resto del merengue con movimientos envolventes, procurando no perder el aire.
- Volcá la mezcla en la fuente y emparejá la superficie con una espátula.
- Horneá durante 25 a 30 minutos, hasta que el bizcochuelo esté ligeramente dorado y, al insertar un palillo en el centro, salga limpio.
- Retirá la fuente del horno y dejá reposar el bizcochuelo durante 10 minutos.
- Mientras tanto, prepará un café fuerte y dejalo entibiar. No debe estar caliente al mezclarlo con los lácteos.
- Colocá la leche condensada, la leche evaporada, la crema de leche, el café y la esencia de vainilla en una jarra.
- Mezclá con un batidor manual hasta obtener una preparación uniforme.
- Pinchá toda la superficie del bizcochuelo con un tenedor o un palillo largo. Procurá llegar hasta el fondo sin romperlo.
- Verté la mezcla de tres leches lentamente, distribuyéndola por toda la superficie.
- Esperá unos minutos entre cada adición para permitir que el bizcochuelo absorba el líquido de manera uniforme.
- Cubrí la fuente y llevala a la heladera durante al menos 6 horas. Para conseguir una textura más húmeda y estable, conviene dejarla reposar toda la noche.
- Colocá la crema de leche bien fría en un recipiente. Agregá el azúcar impalpable y la esencia de vainilla.
- Batí hasta obtener una crema firme, pero suave. Evitá batirla en exceso.
- Distribuí la crema sobre el postre utilizando una espátula o una manga con pico rizado.
- Rallá el chocolate semiamargo directamente sobre la cobertura.
- Espolvoreá ligeramente con cacao amargo y agregá algunos granos de café únicamente como decoración.
- Conservá el postre en la heladera hasta el momento de servir.
- Cortá porciones rectangulares con un cuchillo afilado y servilas con una pequeña cantidad del líquido cremoso acumulado en la fuente.
Tips y consejos
- Los huevos deben estar a temperatura ambiente para que alcancen un mayor volumen durante el batido.
- Batí bien las yemas y las claras, ya que el bizcochuelo no lleva manteca ni aceite y depende del aire incorporado para quedar esponjoso.
- Tamizá la harina antes de añadirla para evitar grumos y conseguir una textura más delicada.
- Integrá las claras con movimientos envolventes. Si mezclás con demasiada fuerza, el bizcochuelo puede quedar bajo y compacto.
- No abras el horno durante los primeros 20 minutos de cocción porque el cambio de temperatura puede hacer que la preparación se hunda.
- El café debe ser intenso para que su sabor siga presente después de mezclarlo con las tres leches.
- Evitá usar el café caliente, ya que podría alterar la textura de la crema y los demás ingredientes.
- Añadí el líquido lentamente. Si lo volcás todo de una vez, puede acumularse en los bordes sin penetrar correctamente en el centro.
- Pinchá el bizcochuelo de manera uniforme para que todas las porciones absorban una cantidad similar de crema.
- No saltees el reposo en la heladera. Es el paso que permite que el postre adquiera su textura húmeda y estable.
- La leche evaporada no es lo mismo que la leche condensada. La primera no lleva la misma cantidad de azúcar y ayuda a equilibrar el sabor.
- Si no conseguís leche evaporada, podés reemplazarla por leche entera reducida suavemente hasta perder aproximadamente una tercera parte de su volumen.
- La crema para decorar debe estar muy fría, al igual que el recipiente y las varillas.
- No agregues demasiado cacao sobre la superficie porque podría dominar el sabor del café y aportar amargor.
- Para obtener cortes más limpios, enfriá muy bien el postre y limpiá el cuchillo después de cada porción.
- Se conserva cubierto en la heladera durante aproximadamente 3 días.
Este tres leches de café queda húmedo, cremoso y con un sabor intenso que se disfruta en cada bocado.
Servilo bien frío y acompañalo con una taza de café para completar el postre.