Este crumble de coco combina un interior húmedo y cremoso con una cubierta dorada, crocante y llena de textura.
Es un postre sencillo, pero con una presentación irresistible, ideal para servir tibio o frío en porciones individuales.

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Ingredientes
Para la base y el relleno:
- 400 gr de leche condensada
- 300 ml de leche de coco
- 200 ml de crema de leche
- 3 huevos
- 180 gr de coco rallado
- 40 gr de manteca derretida
- 1 cdita de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 limón
- 1 pizca de sal
Para el crumble:
- 120 gr de harina 0000
- 100 gr de coco rallado
- 80 gr de azúcar
- 100 gr de manteca fría
- 1 pizca de sal
Para decorar:
- 30 gr de láminas o escamas de coco
- 2 cdas de miel o almíbar suave, opcional
Preparación
- Precalentá el horno a 175 °C. Enmantecá una fuente cuadrada de aproximadamente 22 cm o una fuente rectangular pequeña.
- Colocá los huevos en un recipiente amplio y batilos suavemente con un batidor manual. No es necesario incorporar demasiado aire.
- Agregá la leche condensada, la leche de coco, la crema de leche y la manteca derretida.
- Incorporá la esencia de vainilla, la ralladura de limón y la pizca de sal. Mezclá hasta obtener una preparación uniforme.
- Añadí el coco rallado y revolvé con una espátula para distribuirlo correctamente.
- Dejá reposar la preparación durante 10 minutos. Este tiempo permitirá que el coco absorba parte del líquido y el relleno tome mayor consistencia.
- Volcá la mezcla dentro de la fuente y emparejá la superficie.
- Para preparar el crumble, colocá la harina, el coco rallado, el azúcar y la sal en otro recipiente.
- Agregá la manteca fría cortada en cubos pequeños.
- Trabajá los ingredientes con la punta de los dedos hasta formar migas gruesas e irregulares. No debe convertirse en una masa compacta.
- Distribuí el crumble sobre el relleno, cubriendo toda la superficie sin presionarlo.
- Llevá la fuente al horno durante aproximadamente 40 a 50 minutos.
- La cubierta debe quedar dorada y crocante, mientras que el centro tiene que mantenerse húmedo y ligeramente cremoso.
- Si la superficie se dora demasiado rápido, cubrila suavemente con papel aluminio y continuá la cocción.
- Retirá la fuente del horno y dejá reposar el postre durante al menos 30 minutos antes de cortarlo.
- Mientras tanto, colocá las escamas de coco en una sartén limpia y seca.
- Tostalas a fuego bajo durante unos minutos, moviéndolas constantemente para evitar que se quemen.
- Distribuí el coco tostado sobre la superficie del crumble.
- Para darle una terminación más brillante, agregá unos hilos finos de miel o almíbar.
- Serví el crumble tibio si buscás un interior más cremoso, o llevalo a la heladera durante 2 horas para obtener porciones más firmes.
Tips y consejos:
- Utilizá leche de coco y no bebida de coco, ya que la primera es más espesa y aporta mayor sabor.
- No batas demasiado los huevos. Incorporar mucho aire puede hacer que el relleno se infle y después se hunda.
- El coco rallado fino produce un interior más uniforme, mientras que el coco en hebras aporta mayor textura.
- Dejá reposar el relleno antes de colocarlo en la fuente para que el coco comience a hidratarse.
- La manteca del crumble debe estar bien fría. Si está blanda, la cubierta puede quedar compacta en lugar de formar migas.
- Trabajá el crumble solamente con la punta de los dedos para evitar calentar demasiado la manteca.
- No presiones la cubierta sobre el relleno. Las migas sueltas permiten que el calor circule y ayudan a conseguir una textura crocante.
- El centro puede parecer ligeramente blando al salir del horno, pero terminará de afirmarse durante el enfriado.
- Evitá cocinarlo en exceso porque el relleno podría perder su humedad característica.
- Vigilá las escamas de coco mientras se tuestan, ya que pueden pasar de doradas a quemadas rápidamente.
- La ralladura de limón ayuda a equilibrar el dulzor y realza el sabor del coco.
- Para obtener porciones prolijas, enfriá completamente el postre y utilizá un cuchillo limpio y afilado.
- También podés prepararlo en moldes individuales, reduciendo el tiempo de horneado a unos 25 o 30 minutos.
- Conservá el crumble cubierto en la heladera durante un máximo de 4 días.
Este crumble de coco queda dorado y crocante por fuera, pero conserva un interior húmedo y cremoso.
Servilo solo o acompañado con una cucharada de crema para disfrutar cada contraste de textura.