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Como hacer crumble de coco

Este crumble de coco combina un interior húmedo y cremoso con una cubierta dorada, crocante y llena de textura.

Es un postre sencillo, pero con una presentación irresistible, ideal para servir tibio o frío en porciones individuales.

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Ingredientes

Para la base y el relleno:

  • 400 gr de leche condensada
  • 300 ml de leche de coco
  • 200 ml de crema de leche
  • 3 huevos
  • 180 gr de coco rallado
  • 40 gr de manteca derretida
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 pizca de sal

Para el crumble:

  • 120 gr de harina 0000
  • 100 gr de coco rallado
  • 80 gr de azúcar
  • 100 gr de manteca fría
  • 1 pizca de sal

Para decorar:

  • 30 gr de láminas o escamas de coco
  • 2 cdas de miel o almíbar suave, opcional

Preparación

  1. Precalentá el horno a 175 °C. Enmantecá una fuente cuadrada de aproximadamente 22 cm o una fuente rectangular pequeña.
  2. Colocá los huevos en un recipiente amplio y batilos suavemente con un batidor manual. No es necesario incorporar demasiado aire.
  3. Agregá la leche condensada, la leche de coco, la crema de leche y la manteca derretida.
  4. Incorporá la esencia de vainilla, la ralladura de limón y la pizca de sal. Mezclá hasta obtener una preparación uniforme.
  5. Añadí el coco rallado y revolvé con una espátula para distribuirlo correctamente.
  6. Dejá reposar la preparación durante 10 minutos. Este tiempo permitirá que el coco absorba parte del líquido y el relleno tome mayor consistencia.
  7. Volcá la mezcla dentro de la fuente y emparejá la superficie.
  8. Para preparar el crumble, colocá la harina, el coco rallado, el azúcar y la sal en otro recipiente.
  9. Agregá la manteca fría cortada en cubos pequeños.
  10. Trabajá los ingredientes con la punta de los dedos hasta formar migas gruesas e irregulares. No debe convertirse en una masa compacta.
  11. Distribuí el crumble sobre el relleno, cubriendo toda la superficie sin presionarlo.
  12. Llevá la fuente al horno durante aproximadamente 40 a 50 minutos.
  13. La cubierta debe quedar dorada y crocante, mientras que el centro tiene que mantenerse húmedo y ligeramente cremoso.
  14. Si la superficie se dora demasiado rápido, cubrila suavemente con papel aluminio y continuá la cocción.
  15. Retirá la fuente del horno y dejá reposar el postre durante al menos 30 minutos antes de cortarlo.
  16. Mientras tanto, colocá las escamas de coco en una sartén limpia y seca.
  17. Tostalas a fuego bajo durante unos minutos, moviéndolas constantemente para evitar que se quemen.
  18. Distribuí el coco tostado sobre la superficie del crumble.
  19. Para darle una terminación más brillante, agregá unos hilos finos de miel o almíbar.
  20. Serví el crumble tibio si buscás un interior más cremoso, o llevalo a la heladera durante 2 horas para obtener porciones más firmes.

Tips y consejos:

  • Utilizá leche de coco y no bebida de coco, ya que la primera es más espesa y aporta mayor sabor.
  • No batas demasiado los huevos. Incorporar mucho aire puede hacer que el relleno se infle y después se hunda.
  • El coco rallado fino produce un interior más uniforme, mientras que el coco en hebras aporta mayor textura.
  • Dejá reposar el relleno antes de colocarlo en la fuente para que el coco comience a hidratarse.
  • La manteca del crumble debe estar bien fría. Si está blanda, la cubierta puede quedar compacta en lugar de formar migas.
  • Trabajá el crumble solamente con la punta de los dedos para evitar calentar demasiado la manteca.
  • No presiones la cubierta sobre el relleno. Las migas sueltas permiten que el calor circule y ayudan a conseguir una textura crocante.
  • El centro puede parecer ligeramente blando al salir del horno, pero terminará de afirmarse durante el enfriado.
  • Evitá cocinarlo en exceso porque el relleno podría perder su humedad característica.
  • Vigilá las escamas de coco mientras se tuestan, ya que pueden pasar de doradas a quemadas rápidamente.
  • La ralladura de limón ayuda a equilibrar el dulzor y realza el sabor del coco.
  • Para obtener porciones prolijas, enfriá completamente el postre y utilizá un cuchillo limpio y afilado.
  • También podés prepararlo en moldes individuales, reduciendo el tiempo de horneado a unos 25 o 30 minutos.
  • Conservá el crumble cubierto en la heladera durante un máximo de 4 días.

Este crumble de coco queda dorado y crocante por fuera, pero conserva un interior húmedo y cremoso.

Servilo solo o acompañado con una cucharada de crema para disfrutar cada contraste de textura.

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