Esta torta se destaca por su cobertura brillante de ananá caramelizado y una miga tierna que absorbe parte de sus jugos durante la cocción.
Al desmoldarla, las rodajas de fruta quedan a la vista y forman una presentación llamativa, ideal para acompañar el café o servir como postre.

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Ingredientes
Para la base de ananá y caramelo:
- 8 rodajas de ananá en almíbar
- 100 gr de manteca
- 150 gr de azúcar rubia
- 3 cdas del almíbar del ananá
- Cerezas al marrasquino, opcionales
Para la masa:
- 250 gr de harina
- 180 gr de azúcar
- 120 gr de manteca a temperatura ambiente
- 3 huevos
- 120 ml de leche
- 60 ml del almíbar del ananá
- 2 cditas de polvo para hornear
- 1 cdita de esencia de vainilla
- ½ cdita de sal
Preparación
- Encender el horno a 175 °C. Preparar un molde redondo de aproximadamente 24 cm, preferentemente de una sola pieza para evitar que el caramelo se escape.
- Escurrir las rodajas de ananá y reservar el almíbar. Secarlas ligeramente con papel de cocina para retirar el exceso de líquido.
- Colocar la manteca destinada a la base dentro del molde y llevarla unos minutos al horno, solo hasta que se derrita.
- Retirar el molde con cuidado y distribuir el azúcar rubia sobre la manteca derretida. Agregar las cucharadas de almíbar y mezclar suavemente hasta formar una capa pareja.
- Acomodar las rodajas de ananá sobre el fondo del molde. Colocar una en el centro y distribuir las restantes alrededor, procurando que no queden demasiado superpuestas.
- Si se utilizan cerezas, colocar una en el centro de cada rodaja de ananá. Reservar el molde mientras se prepara la masa.
- En un bol, batir la manteca con el azúcar durante 3 o 4 minutos, hasta obtener una preparación clara y cremosa.
- Incorporar los huevos de uno en uno. Batir después de cada agregado para que se integren bien antes de sumar el siguiente.
- Agregar la esencia de vainilla y mezclar brevemente.
- En otro recipiente, combinar la harina, el polvo para hornear y la sal.
- Incorporar los ingredientes secos a la preparación en tres partes, alternándolos con la leche y el almíbar reservado.
- Mezclar con movimientos suaves únicamente hasta obtener una masa uniforme. No batir de más para evitar que la torta quede pesada.
- Verter la preparación sobre las rodajas de ananá. Distribuirla con una espátula sin mover la fruta del fondo.
- Golpear suavemente el molde contra la mesada una o dos veces para eliminar las burbujas grandes de aire.
- Llevar al horno y cocinar durante aproximadamente 40 a 50 minutos. La superficie debe verse dorada y, al introducir un palillo en el centro, este debe salir sin masa cruda.
- Retirar la torta del horno y dejarla reposar entre 8 y 10 minutos. No conviene esperar hasta que se enfríe por completo porque el caramelo puede endurecerse y dificultar el desmolde.
- Pasar con cuidado un cuchillo fino alrededor del borde para despegar la masa del molde.
- Colocar el plato de presentación sobre el molde. Sujetar ambas piezas firmemente con un repasador y dar vuelta la torta de un solo movimiento.
- Levantar el molde lentamente. Si alguna rodaja queda adherida, retirarla con una espátula y volver a colocarla sobre la torta.
- Dejar enfriar antes de cortar para que la miga termine de asentarse. Puede servirse sola o acompañada con crema batida o una bocha de helado.
Tips y consejos
- Secar ligeramente las rodajas de ananá evita que liberen demasiado líquido y diluyan el caramelo.
- El azúcar rubia aporta un sabor más profundo y un color más intenso, aunque también puede utilizarse azúcar común.
- No usar un molde desmontable, salvo que esté perfectamente sellado, porque el caramelo podría filtrarse durante la cocción.
- Evitar cocinar demasiado el caramelo antes de llevarlo al horno. Allí continuará fundiéndose y tomando color.
- Es importante desmoldar la torta mientras todavía está tibia. Si el caramelo se enfría por completo, puede quedar pegado al fondo.
- Para obtener una miga más húmeda, se puede pincelar la torta recién desmoldada con una pequeña cantidad del almíbar reservado.
- Si la superficie de la masa se dora demasiado rápido, cubrirla suavemente con papel de aluminio durante los últimos minutos.
- La torta puede conservarse tapada durante 2 días a temperatura ambiente o hasta 4 días en la heladera.