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Torta cremosa de duraznos ¡El mejor postre rápido!

Esta torta cremosa de duraznos queda suave, húmeda y con una textura delicada que se disfruta en cada cucharada.

Es una receta ideal para preparar con duraznos frescos o en almíbar, con una base tierna y una superficie bien dorada.

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Perfecta para servir como postre o para acompañar una merienda especial sin hacer una preparación complicada.

Ingredientes

  • 4 duraznos frescos maduros o 1 lata grande de duraznos en almíbar bien escurridos
  • 2 huevos
  • 120 g de azúcar
  • 100 ml de leche
  • 80 g de manteca derretida
  • 120 g de harina 0000
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Ralladura de 1 limón, opcional
  • 1 pizca de sal
  • 2 cucharadas de azúcar extra para espolvorear
  • Azúcar impalpable para decorar, opcional

Preparación

  1. Precalentá el horno a 180 °C. Enmantecá una fuente o molde rectangular mediano. Si querés que sea más fácil de servir, podés colocar papel manteca en la base.
  2. Si usás duraznos frescos, lavalos, pelalos si preferís una textura más suave, retirales el carozo y cortalos en gajos finos. Si usás duraznos en almíbar, escurrilos muy bien y secalos apenas con papel de cocina para que no larguen demasiado líquido durante la cocción.
  3. En un bowl, colocá los huevos con el azúcar. Batí con batidor de mano durante unos minutos, hasta que la mezcla se vea más clara y algo espumosa.
  4. Agregá la leche, la manteca derretida, la esencia de vainilla y la ralladura de limón si la vas a usar. Mezclá hasta integrar bien todos los ingredientes.
  5. Incorporá la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal. Mezclá suavemente, sin batir de más, hasta obtener una preparación lisa y sin grumos secos.
  6. Sumá la mitad de los duraznos cortados en pedacitos pequeños dentro de la mezcla. Integralos con movimientos suaves para que queden repartidos en toda la preparación.
  7. Volcá la mezcla en el molde preparado y emparejá la superficie con una espátula o cuchara.
  8. Acomodá por encima el resto de los duraznos en gajos, apenas superpuestos, para que al cocinarse queden integrados en la superficie. Espolvoreá con las 2 cucharadas de azúcar extra.
  9. Llevá al horno durante 35 a 45 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y el centro se note firme. El tiempo puede variar según el molde y la cantidad de humedad de los duraznos.
  10. Retirá del horno y dejá reposar antes de cortar o servir. Esta torta queda mejor cuando se asienta unos minutos, porque la textura cremosa toma más cuerpo.
  11. Antes de llevar a la mesa, podés espolvorear con un poco de azúcar impalpable. Se puede servir tibia, a temperatura ambiente o con una cucharada de crema si querés hacerla más completa.

Tips y consejos:

  • Si usás duraznos en almíbar, es importante escurrirlos muy bien. Si van con demasiado líquido, la torta puede tardar más en cocinarse y quedar demasiado blanda en el centro.
  • Los duraznos frescos tienen que estar maduros, pero firmes. Si están muy pasados, se desarman demasiado y pueden humedecer la masa de más.
  • Para que quede más cremosa, no conviene pasarla de cocción. Tiene que estar firme, pero no seca. Si el palillo sale con algunas migas húmedas, está bien.
  • La manteca derretida le da mejor sabor y una textura más suave. Dejala entibiar un poco antes de sumarla para que no afecte la mezcla de huevos.
  • El azúcar espolvoreado en la superficie ayuda a que los duraznos queden más brillantes y apenas caramelizados.
  • La ralladura de limón combina muy bien con el durazno, pero usá solo la parte amarilla para evitar sabor amargo.
  • Si querés un sabor más delicado, podés reemplazar una parte de la leche por crema de leche. Eso la deja un poco más suave y con una textura más de postre.
  • Para servirla más prolija, dejala enfriar antes de cortar. Si la querés servir tibia con cuchara, podés hacerlo después de unos minutos de reposo.
  • Se conserva en heladera, bien tapada, durante 2 o 3 días. Antes de comerla, podés dejarla unos minutos a temperatura ambiente.

Esta torta cremosa de duraznos queda húmeda, suave y con fruta bien presente en cada porción.

Es una receta simple, distinta y muy rendidora para preparar un postre casero con una textura delicada y mucho sabor.

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