Esta torta alemana de azúcar queda con una miga bien húmeda, tierna y suave, mientras que la superficie forma una capa dorada y ligeramente crocante.
Es una preparación sencilla, de esas que se hacen con ingredientes comunes, pero que termina teniendo una textura muy especial gracias a la crema y al azúcar de la cubierta.

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Ingredientes
- 250 gr de harina común
- 120 gr de azúcar
- 2 huevos
- 120 ml de leche
- 100 ml de crema de leche
- 80 gr de manteca derretida
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 2 cditas de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
Para la cubierta:
- 60 gr de azúcar
- 40 gr de manteca
- 80 ml de crema de leche
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Preparación
- Colocá los huevos y los 120 gr de azúcar en un bowl amplio. Batí durante unos minutos hasta que la mezcla quede más clara y ligeramente espumosa.
- Agregá la manteca derretida, la leche, la crema de leche y la esencia de vainilla. Mezclá suavemente hasta integrar.
- Incorporá la harina junto con el polvo de hornear y la pizca de sal. Hacelo de a poco y mezclá solamente hasta que no queden restos secos.
- Enmantecá y enhariná un molde rectangular mediano. Volcá la preparación y emparejá la superficie con una espátula.
- Llevá a horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 20 minutos. La torta tiene que comenzar a tomar cuerpo, pero todavía no debe estar completamente cocida.
- Mientras tanto, prepará la cubierta. Colocá en una olla pequeña la manteca, la crema de leche y el azúcar.
- Calentá a fuego bajo, revolviendo hasta que la manteca se derrita y el azúcar se humedezca por completo. No hace falta hervir la mezcla durante mucho tiempo.
- Retirá la torta del horno y distribuí cuidadosamente la preparación de crema y azúcar sobre toda la superficie.
- Volvé a llevar al horno durante unos 15 a 20 minutos más, hasta que la parte superior esté bien dorada y el centro termine de cocinarse.
- Para comprobar el punto, insertá un palillo en el centro. Debe salir sin masa cruda, aunque la miga puede conservar bastante humedad.
- Retirá del horno y dejá enfriar dentro del molde durante unos 15 minutos.
- Una vez tibia, cortá la torta en cuadrados de tamaño parejo. Podés espolvorear apenas con azúcar antes de servir si querés remarcar el aspecto de la superficie.
Tips y consejos
- No batas demasiado la masa después de incorporar la harina.
- La crema de leche es importante para conseguir una textura más húmeda.
- Agregá la cubierta cuando la torta ya haya comenzado a afirmarse.
- No la cocines de más porque puede perder parte de su humedad característica.
- Podés sumar unas gotas extra de vainilla si querés un aroma más marcado.
- Esperá unos minutos antes de cortar para que los cuadrados mantengan mejor la forma.
La torta queda dorada por arriba, húmeda en el interior y con una capa de azúcar que aporta una textura muy agradable en cada porción.
Es una receta simple y casera que se destaca justamente por esa combinación entre superficie crocante y miga bien tierna.