Esta tarta rústica combina una masa casera, tierna y dorada, con un relleno abundante de cebolla bien cocida y queso fundido.
Es simple, sabrosa y perfecta para un almuerzo o una cena liviana.

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Ingredientes
Para la masa:
- 250 gr de harina 0000
- 120 gr de manteca fría
- 1 huevo
- 3 cdas de agua fría
- 1 cdita de sal
Para el relleno:
- 3 cebollas grandes
- 250 gr de mozzarella
- 80 gr de queso parmesano rallado
- 2 cdas de aceite
- 1 cda de manteca
- 1 cdita de azúcar
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Orégano o tomillo, a gusto
Para terminar:
- 1 huevo batido para pincelar
Preparación
- Colocar la harina y la sal en un bowl.
- Agregar la manteca fría cortada en cubos y trabajar con la punta de los dedos hasta obtener una textura arenosa.
- Incorporar el huevo y el agua fría de a poco.
- Unir la masa sin amasar demasiado, formar un bollo y llevar a la heladera durante 30 minutos.
- Mientras tanto, cortar las cebollas en pluma fina.
- Calentar el aceite junto con la manteca en una sartén amplia.
- Agregar las cebollas y cocinar a fuego medio-bajo durante unos 20 minutos, revolviendo cada tanto.
- Cuando estén tiernas, sumar el azúcar y continuar la cocción unos minutos más hasta que comiencen a dorarse.
- Condimentar con sal, pimienta y orégano o tomillo.
- Retirar del fuego y dejar entibiar.
- Estirar la masa sobre papel manteca hasta formar un círculo de aproximadamente 30 cm.
- Distribuir la cebolla en el centro, dejando un borde libre de unos 4 cm.
- Agregar la mozzarella cortada o rallada y terminar con el parmesano.
- Doblar los bordes de la masa hacia el centro, formando pliegues irregulares alrededor del relleno.
- Pincelar los bordes con huevo batido.
- Llevar a horno precalentado a 190 °C durante aproximadamente 30 a 35 minutos.
- Retirar cuando la masa esté bien dorada y el queso completamente fundido.
- Dejar reposar unos minutos antes de servir.
Tips y consejos
- Cociná las cebollas lentamente para que queden suaves y sabrosas.
- No hace falta caramelizarlas demasiado; con un dorado ligero es suficiente.
- Dejá enfriar un poco el relleno antes de colocarlo sobre la masa.
- No lleves la cebolla hasta los bordes para poder cerrar bien la tarta.
- La mozzarella puede reemplazarse por queso cremoso.
- El parmesano aporta más sabor y ayuda a conseguir una superficie dorada.
- No busques que los bordes queden perfectos: la forma irregular es parte del estilo rústico.
- Podés sumar unas hojas de tomillo fresco antes de llevar al horno.
- Servida tibia, el queso conserva una textura más cremosa.
- También queda muy bien acompañada con una ensalada fresca.
Una tarta casera, dorada y abundante, con cebolla suave y mucho queso fundido en el centro.