Esta tarta combina una base crocante con un relleno suave y cremoso de vainilla.
La superficie caramelizada aporta ese contraste quebradizo tan característico que la vuelve especialmente tentadora.

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Ingredientes
Para la base:
- 250 gr de harina 0000
- 120 gr de manteca fría
- 80 gr de azúcar impalpable
- 1 huevo
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para el relleno de vainilla:
- 500 ml de crema de leche
- 250 ml de leche
- 5 yemas
- 100 gr de azúcar
- 40 gr de maicena
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 chaucha de vainilla, opcional
Para caramelizar:
- 4 a 5 cdas de azúcar
Preparación
- Colocar la harina, el azúcar impalpable y la sal en un bowl.
- Agregar la manteca fría cortada en cubos y trabajar con la punta de los dedos hasta obtener una textura arenosa.
- Incorporar el huevo y la esencia de vainilla.
- Unir la masa sin amasar demasiado, envolverla y llevarla a la heladera durante 30 minutos.
- Estirar la masa y cubrir un molde para tarta de aproximadamente 24 cm.
- Pinchar la base con un tenedor, cubrir con papel manteca y colocar peso encima.
- Llevar a horno precalentado a 180 °C durante 15 minutos.
- Retirar el peso y continuar la cocción durante unos 8 a 10 minutos más, hasta que la base quede apenas dorada.
- Para el relleno, calentar la leche junto con la crema y la vainilla sin dejar que hierva.
- En otro bowl, mezclar las yemas con el azúcar y la maicena.
- Agregar parte de la mezcla caliente sobre las yemas mientras se revuelve constantemente.
- Volcar todo nuevamente en la cacerola y cocinar a fuego medio-bajo, mezclando sin parar.
- Retirar cuando la crema esté espesa, lisa y bien homogénea.
- Volcar el relleno sobre la base ya cocida y distribuirlo de manera pareja.
- Dejar enfriar y llevar a la heladera durante al menos 4 horas, hasta que tome buena consistencia.
- Antes de servir, espolvorear una capa fina y uniforme de azúcar sobre toda la superficie.
- Caramelizar con un soplete de cocina hasta conseguir una cubierta dorada y crocante.
- Dejar reposar un minuto para que el caramelo se endurezca antes de servir.
Tips y consejos
- La manteca debe estar bien fría para conseguir una base más crocante.
- No trabajes demasiado la masa para evitar que quede dura.
- El relleno debe cocinarse a fuego moderado para que permanezca suave.
- Revolvé constantemente para evitar que la crema se pegue o forme grumos.
- Si querés una textura todavía más fina, podés pasar el relleno por un colador.
- Dejá enfriar completamente la tarta antes de caramelizar la superficie.
- Usá una capa fina de azúcar para formar una costra delicada y pareja.
- Mové el soplete constantemente para evitar quemar sectores puntuales.
- Caramelizá la superficie poco antes de servir para conservar el efecto crocante.
- Podés acompañarla con frutos rojos frescos o un poco de crema batida.
- Conservá la tarta refrigerada y agregá el azúcar brûlée solamente al momento de consumirla.
- Se mantiene bien en la heladera durante aproximadamente 2 a 3 días.
Una tarta delicada, cremosa y elegante, con intenso sabor a vainilla y una cubierta caramelizada que aporta el contraste perfecto en cada porción.