Esta tarta combina una masa casera, dorada y delicadamente crocante con un relleno suave de ricota.
Los frutos rojos aportan frescura, color y un contraste ligeramente ácido que equilibra su sabor dulce.

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Ingredientes
Para la masa casera:
- 250 gr de harina
- 120 gr de manteca fría
- 80 gr de azúcar
- 1 huevo
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 1 o 2 cdas de agua fría, solo si fuera necesario
Para el relleno de ricota:
- 500 gr de ricota bien escurrida
- 150 gr de queso crema
- 130 gr de azúcar
- 3 huevos
- 30 gr de maicena
- 1 cdita de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 limón
- 1 pizca de sal
Para los frutos rojos:
- 150 gr de frutillas
- 100 gr de frambuesas
- 80 gr de arándanos
- 80 gr de moras
- 2 cdas de azúcar
- 1 cda de jugo de limón
- 1 cdita de maicena
- 1 cda de agua
Para decorar:
- Frutillas, frambuesas, arándanos y moras frescas
- Hojas de menta, opcionales
- Azúcar impalpable, opcional
Preparación
- Colocar la harina, el azúcar y la sal en un recipiente amplio. Mezclar para distribuir los ingredientes.
- Agregar la manteca fría cortada en cubos y trabajarla con las puntas de los dedos hasta formar una preparación similar a migas gruesas.
- Incorporar el huevo y la esencia de vainilla. Unir sin amasar demasiado, hasta formar una masa uniforme.
- Si la masa estuviera muy seca, añadir una cucharada de agua fría. Agregar la segunda únicamente si fuera necesario.
- Formar un disco, envolverlo y llevarlo a la heladera durante 30 minutos.
- Precalentar el horno a 170 °C. Enmantecar un molde desmontable para tarta de aproximadamente 24 cm.
- Estirar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada hasta alcanzar un grosor de unos 4 mm.
- Cubrir con ella la base y los bordes del molde. Presionar suavemente para acomodarla y retirar el excedente.
- Pinchar la base con un tenedor y llevarla a la heladera durante otros 15 minutos.
- Cubrir la masa con papel manteca y colocar encima porotos secos o algún peso apto para horno.
- Hornear durante 12 minutos. Retirar el papel y los porotos, y cocinar durante 5 minutos más. La masa debe quedar apenas firme, sin dorarse demasiado.
- Para preparar el relleno, colocar la ricota bien escurrida en un recipiente y pisarla con un tenedor. Para obtener una textura más fina, puede procesarse durante unos segundos.
- Agregar el queso crema y el azúcar. Mezclar hasta conseguir una preparación cremosa.
- Incorporar los huevos de a uno, mezclando después de cada agregado sin batir en exceso.
- Añadir la maicena, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y la sal. Integrar hasta que no queden partes secas.
- Verter el relleno sobre la masa precocida y alisar la superficie con una espátula.
- Hornear durante 40 a 50 minutos a 160 °C. Los bordes deben quedar firmes y el centro puede conservar un movimiento leve.
- Apagar el horno, dejar la puerta entreabierta y mantener la tarta adentro durante 20 minutos. Este descenso gradual de temperatura ayuda a evitar que se agriete.
- Retirar la tarta, dejarla enfriar a temperatura ambiente y llevarla a la heladera durante un mínimo de 4 horas.
- Para preparar la salsa, colocar los frutos rojos, el azúcar y el jugo de limón en una cacerola.
- Cocinar a fuego medio durante 4 o 5 minutos, removiendo con suavidad, hasta que las frutas liberen parte de su jugo.
- Disolver la maicena en el agua y agregarla a la cacerola. Cocinar durante 1 minuto más, hasta que la salsa espese ligeramente.
- Retirar del fuego y dejar enfriar por completo. No colocarla caliente sobre la tarta.
- Desmoldar la tarta fría y distribuir la salsa de frutos rojos sobre la superficie, dejando algunos sectores del relleno visibles.
- Decorar con frutas frescas y, de manera opcional, hojas pequeñas de menta y una cantidad mínima de azúcar impalpable.
Tips y consejos
- La ricota debe estar bien escurrida para evitar que el relleno quede aguado.
- La masa no debe amasarse demasiado, ya que podría perder su textura delicada.
- El reposo en frío ayuda a que la base conserve su forma durante el horneado.
- La cocción previa evita que la masa quede húmeda debajo del relleno.
- No conviene batir mucho los huevos porque el exceso de aire puede producir grietas.
- La tarta debe enfriarse completamente antes de desmoldarla y decorarla.
- Los frutos rojos congelados sirven para preparar la salsa, pero para la decoración conviene utilizar frutas frescas.
- Se conserva hasta 3 días en la heladera, dentro de un recipiente cerrado.
La masa casera aporta una base firme y crocante, mientras que el relleno conserva una textura húmeda y cremosa.
Los frutos rojos completan la tarta con un acabado fresco, colorido y muy atractivo.