El tamago sando es un sándwich japonés suave, cremoso y muy fácil de preparar, ideal para cuando querés algo simple pero distinto.
Su relleno de huevo tiene una textura delicada, bien untuosa y con un sabor equilibrado entre lo salado y lo apenas dulce.

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Se sirve frío o a temperatura ambiente, con pan blanco tierno y sin corteza para lograr ese corte limpio y tentador.
Ingredientes
- 6 huevos
- 6 rebanadas de pan lactal blanco o pan de miga
- 4 cdas de mayonesa
- 1 cdita de mostaza suave
- 1 cdita de azúcar
- 1 cda de leche
- 1 cdita de manteca blanda
- Sal, a gusto
- Pimienta blanca o negra, a gusto
- Agua, cantidad necesaria
Preparación
- Colocá los huevos en una olla y cubrilos con agua fría. Llevá a fuego medio hasta que rompa hervor y, desde ese momento, cocinalos entre 9 y 10 minutos. La idea es que queden bien cocidos, pero sin pasarse demasiado para que la yema no quede seca ni con sabor fuerte.
- Pasá los huevos cocidos a un bowl con agua fría y dejalos reposar unos minutos. Esto corta la cocción y ayuda a que se puedan pelar mejor. Una vez fríos, retirales la cáscara con cuidado.
- Cortá los huevos por la mitad y separá las yemas de las claras. Poné las yemas en un bowl y pisalas con un tenedor hasta formar una pasta suave. Agregá la mayonesa, la mostaza, el azúcar, la leche, una pizca de sal y pimienta a gusto.
- Mezclá bien hasta obtener una crema pareja. La leche ayuda a que el relleno quede más suave y fácil de distribuir, mientras que el azúcar aporta ese toque apenas dulce típico de este sándwich.
- Picá las claras en pedacitos chicos, pero sin hacerlas puré. Sumalas al bowl con la crema de yemas y mezclá con movimientos suaves para que el relleno mantenga algo de textura.
- Untá apenas una cara de cada rebanada de pan con manteca blanda. No hace falta poner demasiada, solo una capa fina para aportar sabor y ayudar a que el pan no absorba tanta humedad del relleno.
- Distribuí una buena cantidad de mezcla de huevo sobre una rebanada de pan, emparejá con una cuchara y tapá con otra rebanada. Presioná muy suavemente, sin aplastar, para que el relleno quede firme pero no se salga por los bordes.
- Cortá la corteza del pan con un cuchillo bien filoso y luego dividí cada sándwich por la mitad. Podés hacer cortes rectangulares o triangulares, según cómo quieras presentarlos.
Tips y consejos:
- Para que el relleno quede más cremoso, pisá muy bien las yemas antes de sumar las claras picadas.
- Si querés un sabor más parecido al original japonés, usá una mayonesa bien suave y cremosa.
- No cargues el pan con demasiada manteca, porque el protagonista tiene que ser el relleno de huevo.
- Si el relleno queda muy firme, agregá apenas un chorrito más de leche o media cda de mayonesa.
- Para un corte más prolijo, llevá los sándwiches a la heladera durante 15 minutos antes de cortarlos.
- Usá pan bien fresco y tierno, porque la textura suave es una de las claves del tamago sando.
El tamago sando es una receta sencilla, pero con un resultado muy delicado y distinto al sándwich de huevo más tradicional.
Queda cremoso, suave y perfecto para servir en una picada, una merienda salada o una comida rápida con pocos ingredientes.