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Buseca de mondongo bien caliente y sabrosa

La buseca de mondongo es un guiso contundente, lleno de sabor y perfecto para los días en los que dan ganas de un plato bien casero.

Tiene una salsa rojiza, ingredientes rendidores y una textura espesa que la vuelve ideal para servir en olla o cazuela.

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Es una receta tradicional, abundante y muy reconfortante, de esas que se disfrutan mejor bien caliente.

Ingredientes

  • 1 kg de mondongo limpio
  • 2 chorizos colorados
  • 200 g de panceta ahumada o salada
  • 2 cebollas grandes
  • 1 morrón rojo
  • 2 zanahorias
  • 2 papas medianas
  • 2 tazas de porotos blancos cocidos
  • 3 dientes de ajo
  • 2 cdas de extracto de tomate
  • 1 taza de tomate triturado
  • 1 cda de pimentón dulce
  • 1/2 cdita de ají molido
  • 1 hoja de laurel
  • 1,5 litros de caldo o agua caliente
  • Sal, a gusto
  • Pimienta, a gusto
  • Aceite, cantidad necesaria
  • Perejil picado, para terminar

Preparación

  1. Lavá bien el mondongo y colocálo en una olla con abundante agua. Hervilo durante 45 minutos a 1 hora, hasta que empiece a quedar más tierno. Si ya viene precocido, este paso puede ser más corto. Una vez listo, escurrilo y cortalo en tiras o cuadrados medianos.
  2. Picá las cebollas, el morrón y los dientes de ajo. Cortá las zanahorias en cubitos, las papas en trozos medianos y el chorizo colorado en rodajas. La panceta podés cortarla en cubos chicos para que suelte mejor el sabor durante la cocción.
  3. En una olla grande, colocá un chorrito de aceite y dorá la panceta durante unos minutos. Cuando empiece a tomar color, agregá el chorizo colorado en rodajas y cociná apenas para que largue su jugo y perfume la base del guiso.
  4. Sumá la cebolla, el morrón y el ajo. Cociná a fuego medio, revolviendo cada tanto, hasta que las verduras se ablanden y el fondo de la olla quede bien sabroso. Este paso es importante porque es la base que le da profundidad a la buseca.
  5. Agregá el extracto de tomate y mezclá bien durante 1 minuto para que se cocine y pierda acidez. Después incorporá el tomate triturado, el pimentón dulce, el ají molido, la hoja de laurel, sal y pimienta.
  6. Sumá el mondongo cortado y mezclá para que se impregne con la salsa. Agregá el caldo o agua caliente hasta cubrir bien los ingredientes. Tapá parcialmente la olla y cociná a fuego bajo durante 45 minutos, revolviendo cada tanto para que no se pegue.
  7. Incorporá la zanahoria y las papas. Seguí cocinando hasta que las verduras estén tiernas y el caldo empiece a tomar una textura más espesa. Si se reduce demasiado, agregá un poco más de agua caliente o caldo.
  8. Cuando el mondongo esté bien tierno, agregá los porotos blancos cocidos. Cociná todo junto entre 10 y 15 minutos más para que se integren los sabores sin que los porotos se desarmen por completo.
  9. Probá y ajustá la sal, la pimienta o el picante si hace falta. Apagá el fuego y dejá reposar la buseca unos minutos antes de servir. Este descanso ayuda a que el guiso tome más cuerpo y quede más sabroso.
  10. Serví bien caliente, con perejil picado por encima y, si querés, un poco más de pimentón o ají molido al final.

Tips y consejos:

  • Para que el mondongo quede tierno, conviene hervirlo antes de sumarlo al guiso. Ese paso mejora mucho la textura final.
  • Si querés una buseca más espesa, podés pisar algunas papas dentro de la olla cuando ya estén cocidas. Eso ayuda a darle cuerpo sin agregar harina.
  • Los porotos blancos quedan muy bien porque absorben el sabor del caldo y hacen que el plato sea más abundante.
  • El chorizo colorado aporta color, grasa y sabor, por eso conviene dorarlo al principio junto con la panceta.
  • Si preferís una versión más suave, usá menos ají molido y reforzá con pimentón dulce.
  • La buseca queda todavía más rica si se prepara con unas horas de anticipación y se recalienta a fuego bajo antes de servir.
  • Usá una olla grande, porque es una preparación que necesita espacio para cocinarse bien y mezclarse sin romper los ingredientes.
  • Si el guiso queda muy líquido, destapá la olla durante los últimos minutos para que reduzca y concentre mejor el sabor.

La buseca de mondongo es una receta ideal para servir en porciones generosas y disfrutar bien caliente.

Con una buena cocción, el mondongo queda tierno, la salsa toma cuerpo y cada ingrediente aporta sabor a un guiso clásico, rendidor y lleno de carácter.

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