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Cómo ablandar garbanzos rápido con un método casero fácil

A veces queremos preparar garbanzos y nos damos cuenta tarde de que no los dejamos en remojo.

Aunque lo tradicional es hidratarlos durante varias horas, existe una forma práctica de acelerar el proceso.

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Con este método casero, podés ablandarlos más rápido y tenerlos listos para usar en distintas comidas.

Qué necesitás

  • 200 g de garbanzos secos
  • 600 ml de agua
  • 1 recipiente apto para microondas
  • 1 colador
  • Opcional: 1 cdita de bicarbonato de sodio, si preferís hacer el método en olla

Preparación

  1. Colocá los garbanzos secos en un recipiente grande y revisalos rápidamente para retirar cualquier piedrita, impureza o grano en mal estado. Después, enjuagalos bien bajo el agua de la canilla hasta que el agua salga más limpia.
  2. Pasá los garbanzos al recipiente apto para microondas y agregá los 600 ml de agua. Es importante que el recipiente tenga espacio suficiente, porque el agua puede calentarse bastante y generar burbujas durante la cocción.
  3. Llevá el recipiente al microondas y calentá a potencia máxima durante 15 minutos. Este paso ayuda a acelerar la hidratación del garbanzo y permite que empiece a ablandarse mucho antes que con el remojo tradicional.
  4. Cuando termine el tiempo, retiralo con cuidado porque el recipiente va a estar muy caliente. Dejá los garbanzos reposar dentro del agua durante 1 hora. Este descanso es clave, ya que durante ese tiempo siguen absorbiendo líquido y se vuelven más tiernos.
  5. Pasada la hora de reposo, colá los garbanzos y descartá el agua restante. En ese momento ya van a estar mucho más blandos y listos para continuar la cocción según la receta que quieras preparar.
  6. Si los vas a usar en ensaladas, guisos, hummus, estofados o preparaciones calientes, podés cocinarlos unos minutos más en olla con agua limpia hasta que alcancen la textura deseada. El tiempo final puede variar según la calidad y antigüedad del garbanzo.

Otra forma rápida en olla

Si no querés usar microondas, también podés acelerar el proceso con una olla. Colocá los garbanzos previamente lavados en abundante agua y agregá 1 cdita de bicarbonato de sodio. Llevá a fuego fuerte durante 10 minutos, apagá el fuego y dejalos reposar en esa misma agua caliente durante un buen rato.

El bicarbonato ayuda a que la piel del garbanzo se afloje y favorece una cocción más tierna. Después del reposo, conviene enjuagarlos bien y cocinarlos con agua limpia para que no quede sabor residual.

También se puede hacer una versión sin bicarbonato: colocá los garbanzos en una olla con el triple de agua, hervilos durante 15 minutos y luego dejalos reposar entre 1 y 2 horas. Es un método simple, útil y bastante efectivo cuando no hubo tiempo de dejarlos en remojo desde la noche anterior.

Tips y consejos:

  • Usá siempre un recipiente amplio si hacés el método en microondas, porque el agua puede subir al calentarse.
  • No agregues sal al principio de la cocción si querés que queden más tiernos. Es mejor sumarla cuando ya estén blandos o directamente en la receta final.
  • Si los garbanzos son muy viejos, pueden tardar más en ablandarse aunque uses un método rápido. En esos casos, conviene prolongar un poco el reposo o terminar la cocción en olla.
  • Después de usar bicarbonato, enjuagá bien los garbanzos antes de seguir cocinándolos. Esto ayuda a mejorar el sabor y la textura final.
  • Para comidas frías, como ensaladas, buscá que queden tiernos pero firmes. Para hummus, purés o guisos cremosos, conviene cocinarlos un poco más hasta que se desarmen fácilmente al presionarlos.
  • Si preparás más cantidad, podés guardar los garbanzos cocidos en la heladera durante algunos días, siempre en un recipiente cerrado. También se pueden freezar en porciones para tenerlos listos cuando los necesites.

Este truco es ideal para esos días en los que querés cocinar con garbanzos pero no los dejaste en remojo.

Con pocos pasos y un poco de reposo, podés adelantar bastante el proceso y usarlos en platos simples, rendidores y llenos de sabor.

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