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Sopa paraguaya casera

La sopa paraguaya es un clásico salado, dorado por fuera y bien húmedo por dentro.

Aunque su nombre confunda, se trata de una preparación firme y sabrosa, hecha con harina de maíz, queso y cebolla, ideal para servir caliente o tibia.

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Ingredientes

  • 300 gr de harina de maíz fina
  • 3 cebollas medianas
  • 3 huevos
  • 250 gr de queso fresco, cremoso o semiduro
  • 500 ml de leche
  • 100 ml de aceite o 80 gr de manteca derretida
  • 1 cdita de sal
  • Pimienta a gusto
  • 1 cdita de polvo de hornear, opcional
  • Aceite o manteca para la fuente

Preparación

  1. Pelar y cortar las cebollas en pluma fina o en cubitos, según la textura que se prefiera.
  2. En una sartén, calentar un poco de aceite y cocinar las cebollas a fuego medio hasta que estén transparentes y suaves. No hace falta dorarlas demasiado. Retirar y dejar entibiar.
  3. En un bowl grande, batir los huevos con la leche, el aceite o la manteca derretida, la sal y un poco de pimienta.
  4. Agregar la harina de maíz de a poco, mezclando bien para que no se formen grumos.
  5. Incorporar las cebollas cocidas y mezclar hasta integrarlas en toda la preparación.
  6. Cortar el queso en cubos o desmenuzarlo con las manos. Sumarlo a la mezcla y revolver suavemente.
  7. Si se quiere una textura un poco más aireada, agregar el polvo de hornear y mezclar apenas.
  8. Enmantecar o aceitar una fuente rectangular para horno y volcar la preparación. Emparejar la superficie con una cuchara.
  9. Llevar a horno precalentado a 180 °C durante 35 a 45 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro firme, pero todavía húmedo.
  10. Retirar del horno y dejar reposar 10 minutos antes de cortar. Esto ayuda a que las porciones salgan más prolijas sin perder humedad.

Tips y consejos

  • Para que quede más húmeda, no hay que pasarse con la cocción. El centro debe estar firme, pero no seco.
  • La cebolla cocida le da dulzor y suavidad; si se agrega cruda, puede quedar más fuerte y con otra textura.
  • El queso fresco o cremoso deja partes más suaves y fundidas dentro de la preparación.
  • Si se usa un queso más salado, conviene bajar un poco la cantidad de sal.
  • La fuente rectangular ayuda a cortar porciones parejas y presentarlas mejor.
  • Se puede servir tibia, caliente o a temperatura ambiente.
  • Para recalentar, conviene usar horno bajo unos minutos, así recupera mejor la textura.
  • Se conserva en la heladera durante 3 días, bien tapada.

La sopa paraguaya queda dorada, sabrosa y con una textura húmeda que la hace muy especial.

Es una receta simple, rendidora y perfecta para acompañar carnes, ensaladas o servir sola como plato salado.

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