La sopa paraguaya es una preparación tradicional hecha con harina de maíz, cebolla, huevos, leche y abundante queso.
A pesar de su nombre, no se trata de una sopa líquida, sino de una masa salada que se cocina al horno hasta quedar dorada por fuera y húmeda en el interior.

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Ingredientes
- 500 gr de harina de maíz fina
- 3 cebollas grandes
- 4 huevos
- 400 gr de queso fresco, queso cremoso firme o queso Paraguay
- 500 ml de leche
- 100 ml de aceite, 100 gr de manteca o grasa
- 1 cdita de sal
- Pimienta negra al gusto, opcional
- 1 cdita de polvo de hornear, opcional
Preparación
- Pelar las cebollas y cortarlas en tiras finas o en cubos pequeños. Conviene que los trozos tengan un tamaño parecido para que se cocinen de manera pareja.
- Calentar el aceite, la manteca o la grasa en una sartén amplia. Agregar las cebollas junto con una pizca de sal y cocinarlas a fuego medio-bajo.
- Revolver cada tanto y continuar la cocción hasta que las cebollas estén transparentes, tiernas y bien blandas. No es necesario que se doren demasiado.
- Retirar la sartén del fuego y dejar que las cebollas pierdan un poco de temperatura antes de incorporarlas al resto de los ingredientes.
- Colocar los huevos y la leche en un bowl grande. Mezclar con un batidor de mano solamente hasta que queden bien unidos.
- Agregar la harina de maíz poco a poco, mientras se continúa mezclando. De esta manera se evita que se formen grumos y resulta más sencillo controlar la consistencia.
- Incorporar las cebollas cocidas junto con toda la materia grasa que haya quedado en la sartén. Mezclar hasta distribuirlas por toda la preparación.
- Cortar el queso en cubos medianos o desmenuzarlo con las manos. Agregarlo al bowl y revolver suavemente para que algunos trozos conserven su forma.
- Añadir pimienta, si se desea, y probar el punto de sal. Es importante tener en cuenta que algunos quesos pueden ser bastante salados.
- Si se utiliza polvo de hornear, incorporarlo en este momento y mezclar hasta que quede bien repartido.
- Enmantecar o aceitar una fuente mediana para horno. Verter la preparación y acomodarla suavemente con una cuchara para que tenga un grosor parejo.
- Llevar a horno precalentado a 180 °C y cocinar durante 40 a 50 minutos.
- La sopa paraguaya estará lista cuando la superficie se vea dorada, los bordes estén firmes y el centro ya no presente mezcla líquida.
- Para comprobar la cocción, introducir un cuchillo en la parte central. Puede salir con algo de humedad, pero no debe tener masa cruda adherida.
- Retirar del horno y dejar reposar entre 10 y 15 minutos antes de cortar. Durante ese tiempo, el interior termina de afirmarse.
Tips y consejos
- La harina de maíz fina permite obtener una textura más uniforme. Si se utiliza una molienda gruesa, la preparación quedará más rústica y posiblemente necesite un poco más de leche.
- No debe confundirse con la polenta instantánea. Para esta receta conviene utilizar harina de maíz fina, que se integra mejor con los huevos y la leche.
- La cebolla es uno de los ingredientes principales y necesita una cocción lenta. Si se agrega cruda o poco cocida, puede quedar demasiado fuerte y conservar una textura firme.
- Cocinarla a fuego bajo permite que se ablande y desarrolle un sabor más suave, sin quemarse ni oscurecerse demasiado.
- Antes de agregar las cebollas al bowl, es importante dejarlas entibiar. Si están muy calientes, pueden comenzar a cocinar los huevos antes de tiempo.
- El queso debe fundirse parcialmente, pero no desaparecer por completo dentro de la preparación. Por eso conviene utilizar un queso fresco o cremoso que tenga cierta firmeza.
- Si el queso contiene mucha agua, se puede dejar unos minutos sobre papel absorbente antes de cortarlo. El exceso de líquido puede alterar la consistencia.
- También se pueden combinar dos variedades, por ejemplo, queso fresco con una pequeña cantidad de queso rallado para reforzar el sabor.
- La mezcla debe quedar espesa, aunque todavía tiene que poder volcarse en la fuente. Si está demasiado firme, se puede agregar un poco más de leche.
- No conviene incorporar demasiado líquido de una sola vez. Es preferible agregarlo de a poco y mezclar antes de decidir si hace falta más.
- El polvo de hornear es opcional. La receta puede prepararse sin él, aunque una pequeña cantidad ayuda a que el interior quede algo más liviano.
- La fuente no debe ser demasiado grande. Si la preparación queda muy baja, se cocinará más rápido y puede perder humedad.
- Una fuente mediana permite que la sopa paraguaya tenga un buen grosor y conserve mejor su textura interior.
- Para ayudar a que la base tome color, se puede colocar la fuente en el horno durante unos minutos antes de agregar la mezcla. Debe manipularse con cuidado porque estará caliente.
- El horno tiene que estar precalentado antes de comenzar la cocción. Una temperatura estable favorece un dorado parejo.
- Si la superficie toma color demasiado rápido, cubrir la fuente de manera floja con papel aluminio y continuar la cocción.
- No hay que prolongar el horneado más de lo necesario. La sopa paraguaya debe quedar firme, pero no seca ni arenosa.
- El tiempo puede variar según la profundidad de la fuente y el tipo de horno. Conviene comenzar a revisar la preparación a partir de los 40 minutos.
- El reposo después del horno ayuda a que el queso y la harina de maíz terminen de asentarse. Cortarla inmediatamente puede hacer que el interior se rompa.
- Puede conservarse en la heladera durante 3 días, dentro de un recipiente cerrado. Para recalentarla, llevarla unos minutos al horno o a una sartén tapada.
La sopa paraguaya queda dorada, húmeda y con el sabor bien marcado de la cebolla y el queso.
Es una receta abundante, casera y sencilla de preparar en una sola fuente.