Estos scones quedan tiernos, suaves y con un aroma fresco a limón.
La ricota aporta humedad a la masa y ayuda a lograr una textura más delicada, ideal para acompañar una infusión sin necesidad de que resulten demasiado dulces.

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Ingredientes
- 250 gr de ricota
- 250 gr de harina 0000
- 80 gr de manteca fría
- 1 huevo
- 60 gr de azúcar
- 1 cdita de polvo de hornear
- Ralladura de 1 limón
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 2 a 3 cdas de leche, si hace falta
Procedimiento
- Precalentar el horno a 190 °C y preparar una placa con papel manteca.
- Colocar la harina, el polvo de hornear, el azúcar y la sal en un recipiente amplio.
- Agregar la manteca fría cortada en cubos y trabajar con las yemas de los dedos hasta obtener una textura arenosa.
- Incorporar la ricota, el huevo, la ralladura de limón y la esencia de vainilla.
- Mezclar con una espátula hasta que la masa comience a unirse. Si resulta demasiado seca, agregar la leche de a poco.
- Volcar la preparación sobre una superficie apenas enharinada y unir suavemente con las manos, sin amasar demasiado.
- Estirar la masa hasta dejarla de unos 2 a 3 cm de espesor.
- Cortar los scones con un cortante redondo y acomodarlos sobre la placa dejando algo de espacio entre ellos.
- Llevar al horno durante aproximadamente 15 a 18 minutos, hasta que estén ligeramente dorados.
- Retirar y dejar enfriar unos minutos antes de pasar a una rejilla.
Tips y consejos
- La manteca debe estar bien fría para que los scones mantengan una textura más tierna.
- No conviene amasar demasiado porque la masa puede quedar más compacta.
- Si la ricota tiene mucho suero, es mejor escurrirla antes de usarla.
- La cantidad de leche puede variar según la humedad de la ricota y la harina.
- Para un sabor más intenso, se puede agregar un poco más de ralladura de limón.
- También se puede reemplazar la vainilla por unas gotas de esencia de almendras.
- Conviene cortar los scones con un movimiento firme y sin girar demasiado el cortante.
- Si se desea una superficie más dorada, se pueden pincelar con un poco de leche antes de hornear.
- Se conservan bien durante 2 días en un recipiente cerrado.
- Para recuperar la textura, se pueden calentar unos minutos en horno suave.
Quedan suaves por dentro, con un aroma cítrico delicado y una miga tierna que combina muy bien con café, té o mate.