Una receta suave, sabrosa y liviana, hecha con láminas de berenjena rellenas de ricota, salsa de tomate y queso gratinado.
Quedan como pequeños rollitos al horno, con una textura cremosa por dentro y una superficie dorada que los hace muy tentadores.

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Ingredientes
Para los rollitos:
- 2 berenjenas grandes
- 400 gr de ricota
- 1 huevo
- 80 gr de queso rallado
- 150 gr de mozzarella rallada
- 1 diente de ajo picado
- 2 cdas de perejil picado
- Sal y pimienta a gusto
- Aceite, cantidad necesaria
Para la salsa:
- 500 ml de salsa de tomate
- 1 cebolla chica
- 1 diente de ajo
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de orégano
- Sal y pimienta a gusto
Para gratinar:
- 200 gr de mozzarella rallada
- 2 cdas de queso rallado
- Perejil picado a gusto
Preparación
- Lavar las berenjenas y cortarlas a lo largo en láminas finas, de aproximadamente medio cm de grosor.
- Colocar las láminas en una placa aceitada, pincelarlas con un poco de aceite y condimentar con sal y pimienta.
- Llevarlas a horno precalentado a 200 °C durante 10 a 12 minutos, hasta que estén flexibles. No tienen que dorarse demasiado, solo ablandarse para poder enrollarlas.
- Para la salsa, picar la cebolla y el ajo. Cocinarlos en una sartén con aceite hasta que estén tiernos.
- Agregar la salsa de tomate, condimentar con sal, pimienta y orégano. Cocinar durante 10 minutos a fuego bajo y reservar.
- En un bowl, mezclar la ricota con el huevo, el queso rallado, la mozzarella, el ajo picado, el perejil, sal y pimienta.
- Colocar una cucharada de relleno sobre cada lámina de berenjena y enrollar con cuidado.
- Cubrir la base de una fuente para horno con un poco de salsa de tomate.
- Acomodar los rollitos en la fuente, uno al lado del otro, con el cierre hacia abajo para que no se abran durante la cocción.
- Cubrir con el resto de la salsa y agregar por encima la mozzarella rallada y el queso rallado.
- Llevar al horno a 200 °C durante 20 a 25 minutos, hasta que la salsa burbujee y el queso esté bien gratinado.
- Retirar del horno, terminar con perejil picado y dejar reposar unos minutos antes de servir.
Tips y consejos
- Cortá las berenjenas parejas: si algunas láminas quedan muy gruesas, pueden romperse al enrollar o tardar más en cocinarse. Lo ideal es que sean flexibles, pero que no se desarmen.
- Dales una cocción previa: no conviene rellenarlas crudas, porque quedan rígidas y largan demasiado líquido en la fuente. Con unos minutos de horno, se ablandan y se enrollan mejor.
- La ricota debe estar bien escurrida: si tiene mucho líquido, el relleno queda flojo. Podés dejarla unos minutos en un colador antes de mezclarla con el resto de los ingredientes.
- No cargues demasiado cada rollito: si ponés mucho relleno, se abren o se desbordan durante la cocción. Una cucharada generosa alcanza para que queden bien armados.
- Acomodalos con el cierre hacia abajo: este detalle ayuda a que mantengan la forma sin necesidad de palillos.
- Para un gratinado más dorado: combiná mozzarella con queso rallado. La mozzarella se derrite y el queso rallado ayuda a formar una capa más sabrosa arriba.
- Dejalos reposar antes de servir: al salir del horno están muy calientes y el relleno está más blando. Con unos minutos de reposo, se acomodan mejor y se sirven sin romperse.
Son rollitos simples, cremosos y muy buenos para una cena suave.
Con salsa de tomate y queso gratinado, quedan completos sin necesidad de hacer una preparación pesada.