Categorías
Recetas de Comidas

Queso marinado para picada

Este queso marinado es una forma sencilla de transformar un queso semiduro en un acompañamiento lleno de sabor.

Los cubos absorben el aroma del ajo, las hierbas y la pimienta, mientras que el aceite los mantiene suaves y brillantes. Queda ideal para servir con salame, aceitunas, panes tostados o grisines.

Te recomendamos: Como hacer cebolla encurtidas

Ingredientes

  • 500 gr de queso semiduro
  • 250 ml de aceite
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cdita de orégano
  • 1 cdita de tomillo seco
  • ½ cdita de romero seco
  • ½ cdita de ají molido
  • 1 cdita de granos de pimienta negra
  • ½ cdita de pimentón
  • 2 hojas de laurel
  • Pimienta molida, a gusto

Preparación

  1. Elegir un queso semiduro que pueda cortarse sin desarmarse. Puede usarse pategrás, gouda, fontina, tybo o uno de sabor similar.
  2. Cortar el queso en cubos medianos, procurando que tengan un tamaño parejo. No conviene hacerlos demasiado pequeños porque podrían romperse al mezclarlos o al retirarlos del recipiente.
  3. Pelar los dientes de ajo y cortarlos en láminas finas. Para obtener un sabor menos intenso, se pueden calentar durante 1 minuto en una sartén con una pequeña cantidad del aceite, sin dejar que se doren.
  4. Colocar el orégano, el tomillo, el romero, el ají molido, el pimentón y los granos de pimienta en un recipiente pequeño. Mezclarlos para que se distribuyan de manera uniforme.
  5. Lavar muy bien un frasco o recipiente de vidrio y secarlo completamente. No debe quedar agua en el interior.
  6. Colocar una primera capa de cubos de queso en el fondo. Agregar algunas láminas de ajo, una hoja de laurel y una pequeña cantidad de las hierbas.
  7. Continuar formando capas de queso, ajo y condimentos hasta completar el recipiente. No es necesario presionar demasiado; los cubos deben quedar acomodados, pero sin aplastarse.
  8. Verter el aceite lentamente por uno de los costados para que llegue hasta el fondo y ocupe los espacios entre los cubos.
  9. Mover el frasco con suavidad para liberar las burbujas de aire. Si fuera necesario, agregar un poco más de aceite hasta que el queso quede cubierto.
  10. Tapar el recipiente y llevarlo inmediatamente a la heladera. Dejarlo reposar durante al menos 12 horas para que el queso comience a absorber los aromas.
  11. Para conseguir un sabor más marcado, dejarlo marinar durante 24 horas. Durante ese tiempo, se puede girar suavemente el frasco una o dos veces para redistribuir las especias.
  12. Retirar de la heladera unos 15 minutos antes de servir. El aceite recuperará una textura más fluida y el queso tendrá mejor aroma.
  13. Servir los cubos con una cuchara o tenedor limpio, acompañados por un poco del aceite condimentado.

Tips y consejos

  • Elegir un queso firme: los quesos muy blandos pueden romperse dentro del aceite. Lo ideal es utilizar uno semiduro, de sabor suave o medio, que mantenga bien la forma al cortarlo.
  • No cortar cubos demasiado grandes: un tamaño de aproximadamente 2 cm permite que el queso absorba los condimentos y sea cómodo para servir en una picada.
  • Secar bien el recipiente: cualquier resto de agua puede afectar la conservación y hacer que el aceite salpique al incorporarlo.
  • Usar hierbas secas: se distribuyen mejor, aportan mucho aroma y resultan más prácticas para una preparación que permanecerá varias horas en aceite.
  • Regular el ajo: dos dientes aportan un sabor evidente. Para una versión más suave, utilizar solo uno; para una preparación intensa, agregar uno adicional.
  • No dorar el ajo: si se decide calentarlo, debe quedar apenas perfumado. El ajo quemado puede darle un sabor amargo a todo el aceite.
  • Agregar las especias entre las capas: colocarlas únicamente por encima hace que los cubos del fondo queden menos condimentados.
  • Cubrir el queso con aceite: esto ayuda a que todos los cubos se marinen de manera pareja. El aceite sobrante puede aprovecharse como aderezo para ensaladas o para pincelar panes antes de tostarlos.
  • Respetar el reposo: aunque puede servirse el mismo día, después de 12 a 24 horas el sabor resulta mucho más integrado.
  • No agregar sal al comienzo: los quesos semiduros ya suelen tener suficiente. Conviene probarlos después del reposo antes de decidir si necesitan más.
  • Para una versión más colorida: se pueden sumar tomates secos bien escurridos, aceitunas o pequeños trozos de morrón asado, siempre manteniendo la preparación refrigerada.
  • Servirlo a temperatura ambiente solo unos minutos: el queso mejora su textura fuera de la heladera, pero no conviene dejar el frasco durante mucho tiempo sobre la mesa.
  • Usar siempre utensilios limpios: retirar los cubos con un tenedor limpio evita contaminar el resto de la preparación.
  • Conservación segura: al contener ajo fresco dentro de aceite, debe mantenerse siempre refrigerado a 4 °C o menos y consumirse dentro de un máximo de 4 días. No debe guardarse a temperatura ambiente.

El resultado es un queso firme, aromático y muy vistoso, con hierbas adheridas, pimienta y láminas de ajo entre los cubos.

Servido directamente en el frasco o en un pequeño recipiente, se convierte en uno de los puntos más atractivos de la picada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *