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Como hacer cebolla encurtidas

Estas cebollas encurtidas quedan crocantes, ligeramente ácidas y con un color rosado muy atractivo.

Se preparan en pocos minutos y sirven para acompañar carnes, sándwiches, ensaladas, tacos, hamburguesas o picadas.

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Ingredientes

  • 2 cebollas moradas medianas
  • 150 ml de vinagre de alcohol o de manzana
  • 150 ml de agua
  • 2 cdas de azúcar
  • 1 cdita de sal
  • ½ cdita de granos de pimienta
  • 1 hoja de laurel, opcional

Preparación

  1. Pelar las cebollas y cortarlas en pluma o en rodajas finas. Cuanto más parejo sea el corte, más uniforme quedará el encurtido.
  2. Colocar las cebollas en un recipiente amplio y resistente al calor.
  3. Poner en una cacerola el agua, el vinagre, el azúcar, la sal, la pimienta y el laurel.
  4. Calentar a fuego medio, revolviendo hasta que el azúcar y la sal se disuelvan. No es necesario hervir durante mucho tiempo.
  5. Verter el líquido caliente sobre las cebollas, procurando que queden bien cubiertas.
  6. Presionarlas suavemente con una cuchara para que entren en contacto con el líquido.
  7. Dejar enfriar a temperatura ambiente. Durante este tiempo comenzarán a ablandarse ligeramente y a tomar un color rosado intenso.
  8. Cubrir el recipiente y llevarlo a la heladera durante al menos 2 horas. Para un sabor más marcado, dejarlas reposar de un día para el otro.
  9. Servirlas escurridas o con una pequeña cantidad del líquido de encurtido.

Tips y consejos

  • Cortar las cebollas finas permite que se encurtan más rápido y conserven una textura agradable. Si quedan demasiado gruesas, necesitarán más tiempo de reposo.
  • El líquido debe cubrir completamente las cebollas. Si alguna parte queda afuera, conviene presionarlas con una cuchara o agregar un poco más de agua y vinagre en partes iguales.
  • Para un sabor más suave, se puede usar vinagre de manzana. El vinagre de alcohol da un resultado más intenso y definido.
  • No conviene hervir las cebollas junto con el líquido, porque pueden perder su textura crocante y quedar demasiado blandas.
  • El azúcar no busca hacerlas dulces, sino equilibrar la acidez. Se puede reducir un poco, pero no conviene eliminarla por completo.
  • Guardadas en un recipiente limpio, cubiertas con el líquido y siempre refrigeradas, se conservan aproximadamente entre 7 y 10 días.

Quedan listas para usar después de unas horas, aunque al día siguiente tienen un sabor más equilibrado y un color todavía más intenso.

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