Estas cebollas encurtidas quedan crocantes, ligeramente ácidas y con un color rosado muy atractivo.
Se preparan en pocos minutos y sirven para acompañar carnes, sándwiches, ensaladas, tacos, hamburguesas o picadas.

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Ingredientes
- 2 cebollas moradas medianas
- 150 ml de vinagre de alcohol o de manzana
- 150 ml de agua
- 2 cdas de azúcar
- 1 cdita de sal
- ½ cdita de granos de pimienta
- 1 hoja de laurel, opcional
Preparación
- Pelar las cebollas y cortarlas en pluma o en rodajas finas. Cuanto más parejo sea el corte, más uniforme quedará el encurtido.
- Colocar las cebollas en un recipiente amplio y resistente al calor.
- Poner en una cacerola el agua, el vinagre, el azúcar, la sal, la pimienta y el laurel.
- Calentar a fuego medio, revolviendo hasta que el azúcar y la sal se disuelvan. No es necesario hervir durante mucho tiempo.
- Verter el líquido caliente sobre las cebollas, procurando que queden bien cubiertas.
- Presionarlas suavemente con una cuchara para que entren en contacto con el líquido.
- Dejar enfriar a temperatura ambiente. Durante este tiempo comenzarán a ablandarse ligeramente y a tomar un color rosado intenso.
- Cubrir el recipiente y llevarlo a la heladera durante al menos 2 horas. Para un sabor más marcado, dejarlas reposar de un día para el otro.
- Servirlas escurridas o con una pequeña cantidad del líquido de encurtido.
Tips y consejos
- Cortar las cebollas finas permite que se encurtan más rápido y conserven una textura agradable. Si quedan demasiado gruesas, necesitarán más tiempo de reposo.
- El líquido debe cubrir completamente las cebollas. Si alguna parte queda afuera, conviene presionarlas con una cuchara o agregar un poco más de agua y vinagre en partes iguales.
- Para un sabor más suave, se puede usar vinagre de manzana. El vinagre de alcohol da un resultado más intenso y definido.
- No conviene hervir las cebollas junto con el líquido, porque pueden perder su textura crocante y quedar demasiado blandas.
- El azúcar no busca hacerlas dulces, sino equilibrar la acidez. Se puede reducir un poco, pero no conviene eliminarla por completo.
- Guardadas en un recipiente limpio, cubiertas con el líquido y siempre refrigeradas, se conservan aproximadamente entre 7 y 10 días.
Quedan listas para usar después de unas horas, aunque al día siguiente tienen un sabor más equilibrado y un color todavía más intenso.