Este postre de leche condensada y cacao es suave, dulce y perfecto para servir en vasos individuales.
Tiene una textura cremosa, capas de cacao y una decoración simple con crema y chocolate.

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Es una receta fácil, vistosa y muy tentadora para preparar sin complicarse.
Ingredientes
- 400 g de leche condensada
- 400 ml de leche
- 200 ml de crema de leche
- 30 g de cacao amargo
- 30 g de fécula de maíz
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 100 g de chocolate semiamargo
- 2 cucharadas de crema de leche extra
- Cacao amargo para decorar
- Rulos o virutas de chocolate para decorar
Preparación
- Colocá en una olla la leche condensada, la leche, la fécula de maíz y el cacao amargo. Mezclá muy bien en frío hasta disolver los grumos.
- Llevá la olla a fuego medio y cociná sin dejar de revolver. La mezcla va a empezar a espesar de a poco, formando una crema suave y brillante.
- Cuando la preparación tome cuerpo, agregá la esencia de vainilla y mezclá unos segundos más. Retirá del fuego y dejá entibiar.
- Aparte, batí los 200 ml de crema de leche hasta que tome cuerpo, pero sin llegar a un punto demasiado firme. La idea es que aporte suavidad y una textura más aireada.
- Incorporá la crema batida a la preparación de cacao con movimientos envolventes. Mezclá despacio hasta lograr una crema pareja, suave y cremosa.
- Derretí el chocolate semiamargo con las 2 cucharadas de crema de leche extra. Podés hacerlo a baño María o en microondas, en tandas cortas, mezclando cada vez.
- Colocá una pequeña capa de chocolate derretido en la base de cada vaso. Encima agregá parte de la crema de leche condensada y cacao.
- Sumá algunos hilos o manchas suaves de chocolate derretido contra el vidrio para lograr un efecto más vistoso. Después completá con más crema hasta casi llegar al borde.
- Llevá los vasos a la heladera durante al menos 3 horas, hasta que el postre tome buena consistencia y quede bien cremoso.
- Antes de servir, espolvoreá la superficie con cacao amargo. Decorá con un copo de crema, rulos de chocolate o virutas finas para darle una terminación más atractiva.
Tips y consejos
- Mezclá la fécula en frío: así evitás que se formen grumos cuando la preparación empiece a calentarse.
- Usá cacao amargo: equilibra el dulzor de la leche condensada y le da un sabor más intenso.
- No cocines de más la crema: cuando espese y se vea brillante, ya está lista. Si la dejás demasiado tiempo, puede quedar pesada.
- Sumá la crema batida con suavidad: este paso ayuda a que el postre quede más liviano y no tan compacto.
- Decorá con chocolate real: las virutas o rulos de chocolate le dan una presentación más elegante que una decoración demasiado simple.
- Servilo en vasos transparentes: permite ver las capas, el cacao y las vetas de chocolate, haciendo que el postre se vea mucho más tentador.
Este postre de leche condensada y cacao queda cremoso, suave y con un sabor intenso a chocolate.
Es ideal para servir en porciones individuales y lucirse con una presentación simple, pero muy llamativa.