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Postre cremoso de mango con 3 ingredientes

Este postre de mango es suave, fresco y muy fácil de preparar. Queda con una textura cremosa, un color intenso y una superficie lisa que lo hace ideal para servir en una fuente grande.

Es una receta simple, rendidora y perfecta para hacer con anticipación.

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Ingredientes

Preparación

  1. Pelá los mangos y cortá toda la pulpa en trozos, evitando la parte fibrosa que está cerca del carozo. Cuanto más maduros estén, mejor va a quedar el sabor y más intenso será el color del postre.
  2. Colocá la pulpa de mango en una licuadora o procesadora. Procesá hasta obtener una crema bien lisa, sin pedacitos. Si el mango tiene muchas fibras, podés pasar la mezcla por un colador fino para que la textura final quede más suave.
  3. Agregá la leche condensada y volvé a licuar hasta que se integre por completo. La mezcla tiene que quedar uniforme, brillante y con un color amarillo intenso.
  4. Sumá la crema de leche fría y procesá unos segundos más, solo hasta unir. No hace falta batir demasiado, porque la idea es mantener una textura cremosa y pareja, no incorporar aire en exceso.
  5. Probá la mezcla antes de pasarla a la fuente. Si los mangos están muy dulces, no hace falta agregar nada más. Si están un poco ácidos, la leche condensada ayuda a equilibrar el sabor.
  6. Volcá la preparación en una fuente de vidrio rectangular. Emparejá la superficie con una espátula o mové apenas la fuente para que quede lisa y pareja.
  7. Llevá a la heladera durante al menos 4 horas, o hasta que el postre tome cuerpo. Para una textura más firme, dejalo de un día para el otro.
  8. Serví bien frío, directamente en porciones con cuchara. También podés presentarlo solo, sin decoración, para que se luzca el color natural del mango.

Tips y consejos:

  • Usá mangos bien maduros, porque son los que dan mejor sabor, dulzor y color.
  • Si el mango tiene mucha fibra, colar la pulpa hace una gran diferencia en la textura final.
  • La crema de leche debe estar fría para que la mezcla quede más firme al reposar.
  • No agregues agua ni leche común, porque puede dejar el postre demasiado líquido.
  • Si querés una textura más aireada, podés batir la crema aparte a medio punto e incorporarla con movimientos suaves.
  • Para que quede más firme sin sumar ingredientes, dejalo reposar varias horas en la heladera antes de servir.
  • No conviene congelarlo si querés mantener una textura cremosa, porque puede cristalizarse.
  • Si lo preparás en vasos individuales, se enfría más rápido y queda listo en menos tiempo.

Este postre queda cremoso, fresco y con mucho sabor a mango.

Con solo tres ingredientes se logra una preparación fácil, vistosa y perfecta para servir bien fría.

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