Categorías
Postres, pastelería y cosas dulces

Postre cremoso de limón ¡Solo 3 ingredientes!

Este postre de limón queda suave, fresco y con una textura cremosa muy agradable.

Se prepara en pocos minutos y después solo necesita frío para tomar cuerpo.

Te recomendamos: Brownie de chocolate con crumble de avena: cremoso y ¡sin azúcar!

Es una opción práctica para servir en fuente y compartir en porciones generosas.

Ingredientes

  • 500 mililitros de crema de leche bien fría
  • 1 lata de leche condensada
  • 120 mililitros de jugo de limón recién exprimido

Preparación

  1. Colocá la crema de leche bien fría en un bol amplio. Batila durante unos minutos hasta que empiece a tomar cuerpo. No hace falta llegar a un punto demasiado firme; tiene que quedar cremosa, aireada y con buena consistencia.
  2. Agregá la leche condensada de a poco mientras seguís mezclando. Integrá con movimientos suaves para que la preparación mantenga una textura liviana y pareja.
  3. Incorporá el jugo de limón en forma de hilo, mezclando constantemente. A medida que se une con la crema y la leche condensada, la preparación empieza a espesar y toma una consistencia más firme.
  4. Continuá mezclando hasta que quede una crema lisa, sin partes líquidas y con un color parejo. La textura debe ser suave, espesa y fácil de extender.
  5. Volcá la mezcla en una fuente mediana y emparejá la superficie con una espátula o cuchara. Golpeá apenas la base de la fuente contra la mesada para quitar burbujas grandes y dejar la superficie más prolija.
  6. Llevá a la heladera durante al menos 4 horas. Para un resultado más firme y bien asentado, lo ideal es dejarlo reposar de un día para el otro.
  7. Servilo bien frío, directamente en porciones con cuchara o cortado si tomó suficiente firmeza.

Tips y consejos:

  • La crema de leche tiene que estar bien fría para que tome mejor cuerpo y ayude a lograr una textura más aireada.
  • El jugo de limón conviene agregarlo de a poco, mezclando bien, para que la preparación espese de manera pareja.
  • Si buscás un sabor más intenso, podés ajustar apenas la cantidad de limón, siempre cuidando que la crema no quede demasiado ácida.
  • Para que quede más prolijo, usá una fuente de vidrio o cerámica y alisá bien la superficie antes de llevarla al frío.
  • El descanso en heladera es clave: cuanto más repose, mejor textura va a tener al servir.

Queda un postre fresco, cremoso y muy simple, ideal para preparar con anticipación.

Con pocos pasos se logra una fuente rendidora, suave y perfecta para cerrar una comida con algo dulce y liviano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *