Un postre suave, cremoso y con una combinación irresistible de coco y vainilla que se funde en la boca.
Ideal para preparar con anticipación y lucirse con algo simple pero muy vistoso. La mezcla de texturas lo hace diferente y muy tentador.

Te recomendamos: Cómo hacer flan casero rústico ¡Con solo 3 ingredientes!
Ingredientes
- 200 g de galletitas tipo vainilla (o de agua)
- 500 ml de leche
- 1 taza de coco rallado
- 1 lata de leche condensada (aprox. 400 g)
- 2 yemas de huevo
- 2 cucharadas de maicena
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 250 ml de crema de leche
- 2 cucharadas de azúcar
- 50 g de manteca
- 1/2 taza de coco rallado extra o crocante para la cobertura
Preparación
- En una olla, colocá la leche junto con la leche condensada y llevá a fuego medio. Mezclá bien para integrar.
- En un bowl aparte, mezclá las yemas con la maicena hasta que no queden grumos.
- Cuando la mezcla de leche esté caliente (sin hervir fuerte), agregá de a poco la preparación de yemas sin dejar de revolver.
- Cociná a fuego bajo, mezclando constantemente, hasta que espese y se forme una crema suave.
- Incorporá la manteca, la vainilla y el coco rallado. Mezclá bien hasta integrar todo.
- Retirá del fuego y dejá entibiar unos minutos.
- En una fuente rectangular, colocá una base de galletitas.
- Cubrí con una capa generosa de la crema de coco.
- Repetí el proceso formando capas hasta terminar con crema arriba.
- Batí la crema de leche con el azúcar hasta que esté firme y esparcila sobre la última capa.
- Terminá con coco rallado o crocante por encima para darle textura.
- Llevá a la heladera por al menos 4 horas para que tome consistencia y se asienten bien las capas.
- Cortá en porciones cuadradas y serví bien frío.
Consejos:
- Para una textura más firme, es importante no apurar el tiempo de reposo. Dejarlo varias horas en frío permite que las capas se integren mejor y el corte quede prolijo.
- Si querés un sabor más intenso a coco, podés tostar ligeramente el coco rallado antes de agregarlo a la preparación. Esto realza mucho el aroma y el gusto.
- Las galletitas pueden humedecerse apenas con leche para lograr una textura más suave, pero sin excederse para que no se desarmen.
- La crema pastelera debe cocinarse a fuego bajo y sin dejar de revolver para evitar que se formen grumos o se pegue en el fondo.
- Si buscás un contraste de texturas, podés agregar una capa fina de dulce de leche entre las capas de crema.
- El crocante de arriba marca la diferencia: podés usar coco tostado, galletitas trituradas o incluso un poco de chocolate blanco rallado.
- Para cortar mejor las porciones, usá un cuchillo húmedo y limpiá entre cada corte. Así vas a lograr bordes más prolijos.
- Se conserva muy bien en heladera por 2 o 3 días, manteniendo su textura y sabor sin problemas.
Un postre simple pero con una presencia espectacular, ideal para compartir y repetir sin culpa.