El postre Chajá combina capas suaves de bizcochuelo con crema batida, duraznos, dulce de leche y abundante merengue crocante.
El contraste entre la humedad de la fruta, la cremosidad del relleno y los trozos irregulares de merengue hace que cada porción tenga distintas texturas y un aspecto bien casero.

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Ingredientes
Para el bizcochuelo:
- 4 huevos
- 120 gr de azúcar
- 120 gr de harina 0000
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para el relleno:
- 500 ml de crema de leche bien fría
- 80 gr de azúcar impalpable
- 400 gr de dulce de leche repostero
- 1 lata grande de duraznos en almíbar
- 150 ml del almíbar de los duraznos
- 200 gr de merengues secos
Para terminar:
- 150 ml de crema de leche
- 2 cdas de azúcar impalpable
- Merengues secos adicionales
Preparación
- Colocar los huevos junto con el azúcar en un bowl y batir durante unos 8 minutos, hasta conseguir una preparación clara, aireada y con bastante volumen.
- Agregar la esencia de vainilla. Tamizar la harina con la sal e incorporarla en dos o tres tandas, utilizando movimientos envolventes para conservar el aire.
- Volcar la mezcla en un molde redondo de aproximadamente 22 cm, previamente enmantecado y enharinado. Hornear a 180 °C durante unos 25 a 30 minutos. Retirar y dejar enfriar por completo.
- Escurrir los duraznos y reservar el almíbar. Cortar la fruta en gajos o trozos medianos.
- Batir los 500 ml de crema de leche con el azúcar impalpable hasta obtener una consistencia firme pero cremosa.
- Cortar el bizcochuelo horizontalmente en tres capas.
- Colocar la primera capa sobre una fuente y humedecer ligeramente con el almíbar de duraznos.
- Distribuir una capa de dulce de leche, agregar parte de la crema batida y repartir algunos trozos de durazno.
- Romper varios merengues con las manos y colocarlos sobre el relleno. No hace falta que queden parejos; los pedazos de distintos tamaños aportan la textura característica.
- Cubrir con la segunda capa de bizcochuelo y repetir el procedimiento: almíbar, dulce de leche, crema, duraznos y merengue.
- Terminar con la última capa de bizcochuelo. Batir los 150 ml de crema restantes con el azúcar impalpable y cubrir la parte superior y los laterales.
- Romper abundantes merengues y distribuirlos por encima y alrededor de la torta, dejando una terminación irregular y abundante.
- Llevar a la heladera durante al menos 4 horas antes de cortar.
Tips y consejos
- El bizcochuelo debe estar completamente frío antes de comenzar el armado para evitar que la crema pierda consistencia.
- Escurrir muy bien los duraznos es importante para que el relleno no quede excesivamente húmedo.
- Agregar el almíbar de a poco. El bizcochuelo debe quedar tierno, pero no empapado.
- El dulce de leche repostero resulta más práctico porque mantiene mejor las capas.
- No triturar demasiado los merengues. Combinar pedazos medianos con algunas migas crea una textura mucho más interesante.
- La crema debe estar bien fría antes de batirla. Si hace calor, también se puede enfriar previamente el bowl.
- Para conseguir una apariencia más tradicional y casera, no hace falta alisar perfectamente la cobertura.
- Conviene dejar algunos trozos grandes de merengue en la parte superior y sumar migas alrededor.
- El reposo en heladera permite que el bizcochuelo absorba parte de los sabores sin perder completamente la textura del merengue.
Al cortarlo aparecen las distintas capas de bizcochuelo, dulce de leche, crema y duraznos, acompañadas por el merengue crocante que caracteriza a este postre.