Estos panqueques de manzana y avena quedan tiernos, dorados y con un sabor casero muy fácil de lograr.
Son ideales para preparar en el desayuno, la merienda o cuando querés algo dulce sin complicarte demasiado.

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La manzana aporta humedad y la avena le da una textura rústica que combina perfecto con canela y miel.
Ingredientes
- 1 taza de avena arrollada
- 1 manzana grande
- 2 huevos
- 120 ml de leche
- 1 cucharada de azúcar, miel o edulcorante a gusto
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 cucharadita de canela
- 1 pizca de sal
- 1 cucharada de aceite o manteca derretida
- Aceite o manteca extra para cocinar
Para servir:
- Rodajas finas de manzana
- Miel, caramelo claro o dulce de leche liviano
- Canela a gusto
Preparación
- Colocá la avena en una licuadora o procesadora y triturala unos segundos hasta que quede más fina. No hace falta que quede como harina perfecta; si conserva algo de textura, los panqueques quedan más caseros y ricos.
- Pelá la manzana si preferís una preparación más suave, o dejala con cáscara si querés más textura. Rallá la mitad y reservá la otra mitad para cortar en láminas finas.
- En un bowl, colocá los huevos, la leche, la esencia de vainilla, el azúcar o la miel, la pizca de sal y la cucharada de aceite o manteca derretida. Mezclá bien hasta integrar.
- Agregá la avena procesada, el polvo de hornear y la canela. Sumá la manzana rallada y mezclá nuevamente hasta formar una preparación espesa, húmeda y pareja.
- Dejá reposar la mezcla durante 8 a 10 minutos. Este descanso ayuda a que la avena absorba parte del líquido y la masa tome más cuerpo.
- Calentá una sartén antiadherente a fuego medio bajo y untala apenas con aceite o manteca. No hace falta poner mucha cantidad, solo una capa fina para que no se peguen.
- Colocá porciones de mezcla en la sartén con una cuchara o cucharón chico. No busques que queden círculos perfectos; dejalos caer de manera natural para que tengan una forma más casera e irregular.
- Cociná cada panqueque durante 2 a 3 minutos, hasta que la base esté dorada y la superficie empiece a verse más firme. Dalos vuelta con cuidado y cocinalos del otro lado 1 o 2 minutos más.
- Mientras los cocinás, dorá las láminas de manzana en la misma sartén con unas gotas de aceite o manteca. Si querés, agregá una pizca de canela y apenas una cucharadita de miel para que queden más brillantes.
- Serví los panqueques apilados, intercalando algunas rodajas de manzana dorada entre las capas. Terminá con un poco de miel, caramelo claro o dulce de leche liviano y una pizca de canela por arriba.
Tips y consejos:
- Usá una manzana dulce y jugosa para que la preparación quede más húmeda. Las variedades rojas funcionan muy bien porque aportan dulzor natural.
- Si la mezcla queda demasiado líquida, agregá una cucharada extra de avena y dejá reposar unos minutos. Si queda demasiado espesa, sumá un chorrito de leche.
- Cocinalos a fuego medio bajo. Si la sartén está muy caliente, se doran rápido por fuera y pueden quedar crudos por dentro.
- No los aplastes con la espátula mientras se cocinan. Dejalos tranquilos para que queden tiernos y mantengan mejor la forma.
- La canela puede ir en la masa y también al final. Le da aroma y combina muy bien con la manzana cocida.
- Si querés una versión más dulce, podés sumar una cucharada de azúcar rubia a la mezcla. También queda muy bien con miel o un toque de dulce de leche al servir.
- Para una textura más rústica, no proceses demasiado la avena. Si la dejás apenas molida, los panqueques quedan con más cuerpo.
- Se pueden preparar con anticipación y calentar unos segundos en sartén antes de servir. Así recuperan temperatura sin quedar gomosos.
Estos panqueques de manzana y avena quedan suaves, aromáticos y muy fáciles de adaptar según el gusto de cada uno.
Son una opción casera, rendidora y perfecta para servir tibios con manzana dorada, canela y un toque dulce por encima.