Categorías
Preparación de Panes

Pan de salame en sartén: la receta para hacer en casa y lista en 40 minutos

Este pan de salame es una opción práctica para preparar algo casero, sabroso y bien rendidor sin prender el horno.

Queda dorado por fuera, tierno por dentro y con esos pedacitos de salame que le dan un gusto intenso en cada bocado.

Te recomendamos: Hojaldres caseros de jamón y queso

Es ideal para una picada, una merienda salada o para acompañar quesos, aceitunas y algún dip simple.

Ingredientes

  • 2 tazas de harina leudante
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de aceite
  • 3/4 taza de leche, aproximadamente
  • 100 g de salame picado bien chiquito
  • 80 g de queso semiduro o pategrás en cubitos chicos
  • 1 cucharada de queso rallado, opcional
  • 1 cucharadita de orégano, opcional
  • Pimienta a gusto
  • Manteca o aceite para la sartén

Preparación

  1. Picá el salame en cubitos bien chicos. Conviene que no sean pedazos grandes, porque así se reparten mejor en la masa y el pan queda sabroso de manera pareja. Cortá también el queso en cubitos pequeños y reservá.
  2. En un bowl grande colocá la harina leudante, la sal, el azúcar, el queso rallado si lo usás, el orégano y un poco de pimienta. Mezclá para distribuir bien los ingredientes secos antes de agregar los líquidos.
  3. Hacé un hueco en el centro y sumá el huevo, el aceite y parte de la leche. Empezá a mezclar con cuchara o espátula, agregando el resto de la leche de a poco. La masa debe quedar tierna y algo húmeda, pero no líquida.
  4. Incorporá el salame picado y los cubitos de queso. Mezclá hasta que queden bien distribuidos. Si la masa se pega demasiado, agregá apenas una cucharada extra de harina; si está muy seca, sumá un chorrito más de leche.
  5. Pasá la masa a la mesada apenas enharinada y unila con las manos sin amasar demasiado. No hace falta trabajarla mucho, porque al ser un pan rápido con harina leudante, conviene que la masa quede suave y no pesada.
  6. Dividí la masa en bollitos medianos o pequeños. Para que se cocinen mejor en sartén y queden listos rápido, lo ideal es hacer porciones no demasiado grandes. Aplastalos suavemente con la mano, formando pancitos redondos de unos 2 cm de alto.
  7. Calentá una sartén grande a fuego bajo. Untala apenas con manteca o aceite y colocá los pancitos dejando un poco de espacio entre ellos. Tapá la sartén para que el calor se distribuya y se cocinen por dentro.
  8. Cociná durante 8 a 10 minutos de un lado, siempre a fuego bajo, hasta que la base esté dorada. Dalos vuelta con cuidado y cociná otros 8 a 10 minutos del otro lado. Si son más altos, podés dejarlos unos minutos más, manteniendo la sartén tapada.
  9. Para asegurarte de que estén listos, abrí uno al medio o pinchalo con un palillo. Tiene que salir sin masa cruda y el queso debe verse apenas derretido. Si se doran muy rápido por fuera, bajá todavía más el fuego.
  10. Retirá los panes y dejalos reposar unos minutos sobre una tabla. Servilos tibios, solos o acompañados con queso, aceitunas, tomates secos o una picada simple.

Tips y consejos:

  • Usá salame bien sabroso, pero no demasiado húmedo. Si tiene mucha grasa superficial, podés secarlo un poco con papel de cocina antes de picarlo.
  • No agregues demasiada sal a la masa, porque el salame y el queso ya aportan bastante sabor.
  • La leche se incorpora de a poco porque cada harina absorbe distinto. La masa debe quedar manejable, no dura.
  • Si querés un sabor más intenso, podés sumar una cucharadita de mostaza a la mezcla líquida.
  • Para una versión más rústica, agregá aceitunas verdes picadas, pero en poca cantidad para que no humedezcan demasiado la masa.
  • La cocción en sartén tiene que ser a fuego bajo. Si el fuego está fuerte, los panes se doran por fuera y quedan crudos en el centro.
  • Tapar la sartén ayuda a que el calor funcione como un pequeño horno y cocine mejor la parte interna.
  • Si preferís un pan grande en lugar de bollitos, podés cocinar la masa entera en sartén baja y tapada, pero va a necesitar más tiempo y una vuelta cuidadosa.
  • Para que queden más brillantes, podés pincelarlos apenas con manteca derretida cuando salen de la sartén.
  • Se pueden recalentar unos minutos en sartén seca o tostadora para recuperar textura.

Estos panes de salame en sartén son simples, rápidos y muy sabrosos.

En pocos minutos quedan listos para servir, con una miga tierna, una superficie dorada y ese sabor intenso que los hace perfectos para compartir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *