Este postre es suave, cremoso y muy fácil de hacer, ideal para cuando querés algo dulce sin complicarte demasiado.
Tiene una textura aireada pero con cuerpo, que se sostiene bien y queda perfecta para servir en copa.

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Es de esos que entran por los ojos y siempre dan ganas de repetir.
Ingredientes
- 500 ml de leche
- 3 yemas de huevo
- 120 g de azúcar
- 40 g de maicena
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 200 ml de crema de leche
- 2 cucharadas de azúcar extra (para la crema)
- 100 g de galletitas dulces trituradas
Preparación
- En una olla, calentá la leche a fuego medio sin que llegue a hervir.
- En un bowl aparte, mezclá las yemas con el azúcar hasta que quede una mezcla clara.
- Agregá la maicena y mezclá bien hasta que no queden grumos.
- Incorporá de a poco la leche caliente a la mezcla, revolviendo constantemente.
- Volvé a llevar todo a la olla y cociná a fuego bajo sin dejar de mezclar hasta que espese.
- Una vez que tenga consistencia de crema, retirá del fuego y agregá la vainilla.
- Dejá enfriar cubriendo con film en contacto para evitar que se forme una capa.
- Mientras tanto, batí la crema de leche con las 2 cucharadas de azúcar hasta que esté semi montada.
- Cuando la crema de vainilla esté fría, incorporá la crema batida con movimientos suaves y envolventes.
- Colocá la preparación en una manga o directamente en un bowl.
- Serví en copas, rellenando hasta casi el borde.
- Decorá por arriba con más mousse (con manga si querés ese efecto) y terminá con galletitas trituradas.
- Llevá a la heladera al menos 2 horas antes de servir.
Tips y consejos:
- Es importante no dejar hervir la leche al principio, ya que puede alterar la textura final de la crema.
- La maicena es clave para lograr una base firme que después permita que el mousse tenga buena estructura.
- Cuando incorpores la crema batida, hacelo con movimientos suaves para no perder el aire y lograr esa textura liviana.
- Si querés un sabor más intenso, podés usar esencia de vainilla de buena calidad o incluso semillas de vainilla.
- La crema debe estar bien fría antes de batirla, así monta mejor y queda más estable.
- Podés ajustar el dulzor según tu gusto, agregando un poco más o menos de azúcar.
- Para una presentación más prolija, usá manga con pico grande para formar ese copete característico.
- Si lo preparás con anticipación, se conserva perfecto en la heladera hasta 2 días.
- Las galletitas podés elegirlas según tu gusto, desde vainilla hasta más neutras o tipo manteca.
- También podés agregar una capa de galletas en la base si querés darle más textura al postre.
Un postre simple, vistoso y con una textura que realmente marca la diferencia, perfecto para cualquier momento dulce.