Este mousse de limón y yogur queda fresco, cremoso y liviano, con una textura aireada pero firme.
El yogur aporta suavidad y ayuda a equilibrar la acidez del limón, mientras que la crema le da cuerpo. Es un postre simple, sin horno y con una presentación muy linda en copas o vasos.

Te recomendamos: Cuadrados de coco y dulce de leche
Ingredientes
- 300 gr de yogur natural
- 200 ml de crema de leche
- 80 gr de azúcar impalpable
- 80 ml de jugo de limón
- Ralladura fina de 1 limón
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 7 gr de gelatina sin sabor
- 35 ml de agua
Para decorar:
- Ralladura de limón
- Rodajas finas o pequeños gajos de limón
- Hojas de menta, opcional
🎉 ¡Estamos muy cerca de ser 1.000.000!
En Cocinero.guru estamos a punto de alcanzar 1 millón de seguidores en Facebook y queremos celebrarlo con vos.
Por eso preparamos un recetario GRATIS con 17 de nuestras recetas favoritas.
Ingresá tu correo electrónico y te enviaremos el PDF para que puedas guardarlo y tener todas las recetas a mano.
📩 Dejá tu email y recibí GRATIS el recetario
Preparación
- Colocá la gelatina sin sabor en un recipiente pequeño y agregá el agua. Dejala reposar durante unos 5 minutos para que se hidrate bien.
- En un bowl, mezclá el yogur natural con el azúcar impalpable, la esencia de vainilla, la ralladura y el jugo de limón. Hacelo suavemente hasta conseguir una preparación lisa y sin grumos.
- Calentá la gelatina hidratada durante unos segundos a baño María o en microondas, solo hasta que quede completamente líquida. No debe hervir.
- Para evitar que se formen grumos, agregá primero 2 o 3 cucharadas de la mezcla de yogur a la gelatina y revolvé. Después incorporá esta preparación al bowl principal y mezclá bien.
- En otro recipiente, batí la crema de leche hasta que empiece a tomar cuerpo. No hace falta llevarla a un punto demasiado firme; tiene que quedar aireada y cremosa.
- Incorporá la crema batida a la mezcla de yogur y limón en dos o tres veces. Hacelo con una espátula y movimientos envolventes para conservar la mayor cantidad de aire posible.
- Repartí el mousse entre copas o vasos individuales. Alisá ligeramente la superficie o dejá algunas ondas naturales con una cuchara.
- Llevá a la heladera durante al menos 4 horas. Ese tiempo permite que la gelatina actúe y que el mousse tome una consistencia firme pero cremosa.
- Antes de servir, terminá con ralladura fresca de limón, una pequeña rodaja o gajo y, si te gusta, una hoja de menta.
Tips y consejos
- Usá yogur natural espeso para conseguir una textura más cremosa. Si el yogur es demasiado líquido, el mousse puede quedar menos firme.
- Incorporá la ralladura solamente de la parte amarilla del limón, evitando la zona blanca porque puede aportar amargor.
- La crema de leche debe estar bien fría antes de batirla. También ayuda enfriar previamente el bowl si el ambiente está caluroso.
- No batas la crema de más. Si queda demasiado firme, después cuesta integrarla y el mousse puede perder parte de su textura aireada.
- La gelatina no debe hervir porque puede perder parte de su capacidad para gelificar.
- Si querés un sabor más suave, reducí un poco el jugo de limón y mantené la misma cantidad de ralladura.
- Para una presentación más prolija, podés colocar la mezcla en una manga antes de rellenar las copas.
- Se conserva en la heladera durante 2 o 3 días, siempre bien cubierto para que no tome olores.
Queda fresco, suave y con una textura cremosa que combina muy bien con el sabor del limón.
Además, al servirse en copas individuales, resulta práctico y vistoso sin necesidad de una decoración complicada.