Estos mini rollos se preparan con una masa suave, un relleno aromático de canela y una delicada cubierta de miel.
Quedan tiernos por dentro, ligeramente dorados por fuera y con una forma pequeña ideal para acompañar el café o el mate.

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Ingredientes
Para la masa:
- 400 gr de harina
- 180 ml de leche tibia
- 60 gr de manteca
- 50 gr de azúcar
- 1 huevo
- 7 gr de levadura seca
- 1 cdita de esencia de vainilla
- ½ cdita de sal
Para el relleno:
- 50 gr de manteca blanda
- 70 gr de azúcar rubia
- 2 cditas de canela
- 2 cdas de miel
Para terminar:
- 3 cdas de miel
- 1 cda de agua tibia
Preparación
- Colocar la leche tibia en un recipiente y agregar la levadura junto con una cucharadita del azúcar indicado en la receta. Mezclar y dejar reposar durante 10 minutos, hasta que aparezca una capa de espuma.
- Derretir los 60 gr de manteca y dejarla entibiar. No debe incorporarse caliente porque podría afectar la acción de la levadura.
- Colocar la harina, el resto del azúcar y la sal en un recipiente amplio. Mezclar los ingredientes y formar un hueco en el centro.
- Agregar el huevo, la esencia de vainilla, la manteca derretida y la preparación de leche con levadura.
- Unir primero con una cuchara y luego trabajar la mezcla con las manos hasta formar una masa.
- Pasarla a una superficie ligeramente enharinada y amasar durante 8 a 10 minutos. La masa debe quedar lisa, elástica y apenas húmeda, sin pegarse excesivamente a los dedos.
- Formar una bola y colocarla dentro de un recipiente ligeramente aceitado. Cubrirla con un paño limpio y dejarla reposar en un lugar cálido durante aproximadamente una hora, o hasta que duplique su volumen.
- Para preparar el relleno, mezclar el azúcar rubia con la canela. Mantener la manteca blanda y la miel separadas hasta el momento de rellenar.
- Cuando la masa haya levado, presionarla suavemente para retirar el exceso de aire. Estirarla hasta formar un rectángulo de aproximadamente 40 × 30 cm.
- Distribuir los 50 gr de manteca blanda sobre toda la superficie, dejando libre un borde de unos 2 cm.
- Repartir la miel en hilos finos y espolvorear encima la mezcla de azúcar rubia y canela.
- Enrollar la masa desde uno de los lados más largos, procurando mantener una presión pareja para que el rollo no quede flojo.
- Sellar el borde final presionándolo suavemente contra la masa. Cortar porciones de aproximadamente 3 cm de ancho con un cuchillo bien afilado o con hilo de cocina.
- Acomodar los rollos en una fuente enmantecada, dejando una pequeña separación entre cada uno.
- Cubrir la fuente y dejarlos reposar durante otros 25 a 30 minutos. Durante este segundo levado aumentarán su tamaño y quedarán más aireados.
- Precalentar el horno a 180 °C.
- Hornear los mini rollos durante 18 a 22 minutos, hasta que estén ligeramente dorados. Evitar una cocción demasiado prolongada para que el interior no pierda humedad.
- Mezclar las 3 cucharadas de miel con el agua tibia hasta obtener una preparación fluida.
- Retirar los rollos del horno y pincelarlos inmediatamente con la miel diluida. El calor permitirá que la cubierta se adhiera y penetre ligeramente en la masa.
- Dejarlos reposar durante unos 10 minutos antes de separarlos y servirlos.
Tips y consejos
- La leche tiene que estar tibia y no caliente. Si la temperatura es demasiado elevada, la levadura puede perder su efecto.
- No agregar harina en exceso durante el amasado. Una masa demasiado firme produce rollos secos y pesados.
- Para que todos se cocinen al mismo tiempo, conviene cortar porciones de tamaño similar.
- El relleno debe distribuirse en una capa fina y pareja. Demasiada miel puede escaparse y acumularse en la base.
- Si el ambiente está frío, la masa puede tardar un poco más en duplicar su volumen.
- No es necesario dorarlos demasiado. Deben conservar un color claro en el centro y un tono apenas dorado en los bordes.
- Se conservan hasta 2 días en un recipiente cerrado. Antes de servirlos, pueden calentarse unos segundos para recuperar su textura tierna.