Estas mini facturas de crema pastelera son ideales para preparar una merienda dulce, vistosa y bien casera.
La masa queda suave, dorada y con ese brillo típico de panadería, mientras que la crema aporta una textura suave y delicada.

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Al hacerlas pequeñas, rinden mucho y quedan perfectas para servir en una bandeja con café, mate cocido o té.
Ingredientes
Para la masa:
- 500 g de harina 0000
- 80 g de azúcar
- 10 g de levadura seca o 25 g de levadura fresca
- 2 huevos
- 180 ml de leche tibia
- 80 g de manteca blanda
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- Ralladura fina de 1/2 limón, opcional
Para la crema pastelera:
- 500 ml de leche
- 3 yemas
- 100 g de azúcar
- 40 g de maicena
- 1 cdita de esencia de vainilla
Para terminar:
- 1 huevo batido para pincelar
- Cerezas en almíbar, opcional
- Almíbar liviano o mermelada reducida para dar brillo
- Azúcar impalpable, opcional
Preparación
- Para la crema pastelera, calentá la leche en una cacerolita hasta que esté bien caliente, pero sin que hierva fuerte. Mientras tanto, mezclá en un bowl las yemas con el azúcar y la maicena hasta formar una preparación lisa.
- Agregá la leche caliente de a poco sobre la mezcla de yemas, revolviendo constantemente para que no se formen grumos. Volvé a llevar todo a la cacerola y cociná a fuego bajo, sin dejar de mezclar, hasta que espese.
- Cuando la crema tenga buena consistencia, apagá el fuego, sumá la esencia de vainilla y mezclá. Pasala a un recipiente, cubrila con film en contacto y dejala enfriar por completo antes de usar.
- Para la masa, colocá en un bowl la harina, el azúcar y la levadura. Mezclá y agregá los huevos, la esencia de vainilla, la leche tibia y la pizca de sal. Uní los ingredientes hasta formar una masa.
- Incorporá la manteca blanda de a poco y amasá durante varios minutos, hasta que la masa quede suave, elástica y apenas pegajosa. Si hace falta, espolvoreá muy poca harina, pero evitá agregar de más para que las facturas no queden pesadas.
- Tapá la masa y dejala descansar en un lugar templado durante 1 hora, o hasta que aumente su volumen.
- Pasá la masa a la mesada apenas enharinada y dividila en porciones chicas. Formá bollitos, espirales o pequeñas florcitas, siempre de tamaño reducido para que queden como mini facturas. Acomodalas en una placa enmantecada o con papel manteca, dejando espacio entre una y otra.
- Hacé un hueco suave en el centro de cada pieza y colocá una porción de crema pastelera fría. Si querés, agregá media cereza en algunas para darles un detalle más vistoso.
- Dejalas descansar nuevamente durante 20 a 30 minutos. Luego pincelá la masa con huevo batido, sin cubrir la crema.
- Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 15 a 20 minutos, o hasta que estén doradas y cocidas. Al retirarlas, pincelalas con almíbar liviano o mermelada reducida para darles brillo.
Tips y consejos:
- La crema pastelera debe estar fría antes de colocarla sobre la masa, así mantiene mejor la forma durante el horneado.
- Para que se vean bien prolijas, podés poner la crema en una manga y formar un copete en el centro de cada mini factura.
- No hagas las piezas demasiado grandes, porque la gracia de esta receta es que queden pequeñas, abundantes y fáciles de servir.
- Si usás cerezas, poné solo un pedacito en el centro para que no tape la crema pastelera.
- El almíbar final les da brillo y mejora mucho la presentación. Podés hacerlo calentando partes iguales de agua y azúcar durante unos minutos.
- También se pueden terminar con un toque de azúcar impalpable, pero conviene usar poca cantidad para que la crema siga siendo protagonista.
- Si las preparás con anticipación, guardalas en un recipiente cerrado y consumilas en el día o al día siguiente para que la masa se mantenga tierna.
Servilas cuando estén frías o apenas tibias, con la crema firme y la masa brillante.
Son pequeñas, rendidoras y tienen ese aspecto de panadería que las hace ideales para una merienda especial.