Estas galletitas de limón glaseadas quedan suaves, aromáticas y con una cubierta dulce que les da un toque fresco y tentador.
Son simples de preparar, ideales para tener algo casero a mano y perfectas cuando querés una receta clásica con sabor cítrico.

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Ingredientes
Para las galletitas:
- 250 gr de harina 0000
- 100 gr de manteca blanda
- 100 gr de azúcar
- 1 huevo
- Ralladura de 1 limón
- 2 cdas de jugo de limón
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
Para el glaseado:
- 150 gr de azúcar impalpable
- 2 a 3 cdas de jugo de limón
- Ralladura fina de limón, opcional
Preparación
- En un bowl, batí la manteca blanda con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y más clara.
- Agregá el huevo, la ralladura de limón, el jugo de limón y la esencia de vainilla. Mezclá bien hasta integrar.
- Incorporá la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal. Uní con espátula o con las manos, sin amasar demasiado, hasta formar una masa suave.
- Tapá la masa y llevala a la heladera durante 30 minutos. Este descanso ayuda a que las galletitas mantengan mejor la forma durante la cocción.
- Precalentá el horno a 180 °C y prepará una placa con papel manteca.
- Tomá porciones pequeñas de masa, formá bolitas y aplastalas apenas con la mano. Acomodalas en la placa dejando un poco de espacio entre cada una.
- Horneá durante 10 a 13 minutos, hasta que se vean firmes y apenas doradas en la base. No hace falta que tomen mucho color arriba.
- Retiralas del horno y dejalas enfriar por completo antes de glasear.
- Para el glaseado, mezclá el azúcar impalpable con el jugo de limón de a poco, hasta lograr una crema espesa pero fluida.
- Cubrí la parte superior de cada galletita con una cucharadita de glaseado o hacé hilos por encima. Dejá secar a temperatura ambiente hasta que la cubierta quede firme.
Tips y consejos
- No amases de más: una vez que agregás la harina, solo hay que unir la masa. Si la trabajás demasiado, las galletitas pueden quedar duras en lugar de tiernas.
- Usá ralladura fina: rallá solo la parte amarilla del limón, porque la parte blanca puede aportar sabor amargo.
- Controlá el punto del horno: estas galletitas quedan mejor claritas. Si se doran demasiado, pierden suavidad y el sabor a limón queda menos delicado.
- El glaseado debe ser espeso: si queda muy líquido, se va a chorrear demasiado y tardará mucho en secar. Agregá el jugo de limón de a poco hasta encontrar la textura justa.
- Para más aroma: podés sumar un poco de ralladura fina al glaseado o agregar unas gotas extra de jugo de limón si te gusta un sabor más marcado.
- Cómo conservarlas: una vez seco el glaseado, guardalas en un recipiente hermético a temperatura ambiente por 4 a 5 días.
- Para que queden más parejas: enfriar la masa antes de formar las galletitas ayuda a que no se expandan demasiado en el horno.
Estas galletitas quedan simples, frescas y con una cubierta brillante que las hace muy tentadoras.
Una receta casera fácil para repetir cada vez que quieras algo dulce con sabor a limón.