Estas galletas de grasa caseras quedan doradas, hojaldradas y con ese sabor clásico de panadería que acompaña muy bien el mate, el café o una picada simple.
Son ideales para preparar en casa y tener listas para cualquier momento del día.

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Ingredientes
- 500 gr de harina 0000
- 120 gr de grasa vacuna
- 10 gr de levadura seca o 25 gr de levadura fresca
- 1 cdita de azúcar
- 1 cdita de sal
- 220 ml de agua tibia
- 1 cda de grasa derretida, para pincelar
Preparación
- Colocá la levadura en un bowl con el azúcar y un poco del agua tibia. Mezclá y dejá reposar unos 10 minutos, hasta que empiece a formar espuma.
- En otro bowl grande, poné la harina y la sal. Hacé un hueco en el centro y agregá la levadura activada, la grasa blanda y el resto del agua tibia de a poco.
- Mezclá hasta formar una masa firme. Pasala a la mesada y amasá durante 8 a 10 minutos, hasta que quede lisa y pareja.
- Colocá la masa en un bowl, tapala con un repasador limpio y dejala descansar durante 40 a 50 minutos, o hasta que crezca un poco.
- Estirá la masa sobre la mesada apenas enharinada, dejándola de aproximadamente 1 cm de grosor. Pincelá con un poco de grasa derretida, doblá la masa sobre sí misma y volvé a estirar suavemente.
- Repetí el doblado una vez más si querés que queden con una textura más hojaldrada. Después estirá nuevamente y cortá círculos del tamaño deseado.
- Acomodá las galletas en una placa apenas engrasada. Pinchá la superficie con un tenedor y hacé unas marcas suaves con cuchillo si querés darles el aspecto clásico.
- Tapalas y dejalas descansar 15 minutos más mientras se precalienta el horno a 180 °C.
- Pincelá apenas la superficie con grasa derretida y llevá al horno durante 20 a 25 minutos, o hasta que estén doradas.
- Retiralas del horno y dejalas entibiar sobre una rejilla para que conserven mejor la textura.
Tips y consejos
- La grasa tiene que estar blanda, no completamente líquida, para integrarse mejor con la harina.
- No agregues demasiada agua de golpe: la masa debe quedar firme, pero fácil de trabajar.
- Si querés galletas más crocantes, estirá la masa un poco más fina.
- Si las preferís más tiernas, dejalas de 1 cm de grosor y no las pases de cocción.
- El reposo ayuda a que la masa quede más liviana y con mejor textura.
- Pinchar la superficie evita que se inflen demasiado en el horno.
- Para un sabor más marcado, podés sumar una pizca de pimienta o queso rallado a la masa.
- Guardalas frías en una lata o recipiente hermético.
- Se conservan bien durante 3 a 4 días a temperatura ambiente.
- También se pueden freezar ya cocidas y calentar unos minutos en horno antes de servir.
Estas galletas de grasa caseras son simples, sabrosas y muy buenas para acompañar el mate o armar una mesa salada.
Con pocos ingredientes, salen doradas y con una textura clásica que siempre gusta.