El dulce de rosa mosqueta es una preparación casera de sabor intenso, color rojizo y textura suave, ideal para untar en tostadas, panes, tortas o acompañar quesos.
Lleva algo de paciencia porque hay que limpiar bien los frutos, pero el resultado vale la pena.

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Ingredientes
- 1 kg de rosa mosqueta madura
- 700 gr de azúcar
- 500 ml de agua aprox.
- Jugo de 1 limón
- 1 cdita de esencia de vainilla, opcional
Preparación
- Lavá muy bien los frutos de rosa mosqueta bajo el agua, retirando restos de hojas, cabitos o partes oscuras.
- Cortá cada fruto por la mitad y retirales las semillas y los pelitos internos. Este paso es importante porque esos pelitos pueden resultar molestos al comer el dulce.
- Colocá la pulpa limpia en una olla con el agua. Cociná a fuego medio durante 25 a 35 minutos, hasta que la fruta esté bien tierna.
- Procesá o pisá la preparación para deshacer la pulpa. Si querés un dulce más fino, pasalo por un colador o tamiz para retirar restos de piel o fibras.
- Volvé a colocar la pulpa en la olla y agregá el azúcar y el jugo de limón. Mezclá bien.
- Cociná a fuego bajo, revolviendo seguido con cuchara de madera o espátula, hasta que el dulce tome cuerpo y se vea más espeso y brillante.
- Para comprobar el punto, colocá una cucharadita de dulce en un plato frío. Si al pasar el dedo queda un surco y no se une enseguida, ya está listo.
- Si usás esencia de vainilla, agregala al final de la cocción y mezclá bien.
- Envasá el dulce caliente en frascos limpios y secos. Cerrá bien y dejá enfriar a temperatura ambiente.
- Una vez frío, guardalo en la heladera y dejalo reposar unas horas antes de consumir para que tome mejor textura.
Tips y consejos
- Usá frutos bien maduros: la rosa mosqueta debe estar roja, firme y sin partes dañadas. Si está muy verde, el dulce puede quedar ácido y con menos sabor.
- Retirá bien las semillas y los pelitos: es el paso más importante de la receta. Aunque lleva tiempo, ayuda a que el dulce quede más agradable y suave.
- No agregues demasiada agua: usá solo la necesaria para ablandar la fruta. Si te pasás, después vas a tener que cocinar más tiempo para espesar.
- Revolvé seguido durante la cocción: como tiene azúcar, puede pegarse al fondo de la olla si el fuego está fuerte o si no se mezcla.
- El limón ayuda al sabor y al punto: además de equilibrar el dulzor, mejora la textura final del dulce.
- Para un dulce más liso: después de cocinar la fruta, pasá la pulpa por un tamiz fino. Así queda más pareja y sin restos de piel.
- Para una textura más rústica: procesá apenas la fruta y dejá pequeños trocitos de pulpa, como se ve en un dulce casero.
- Conservación: guardalo en frascos limpios en la heladera. Una vez abierto, consumilo dentro de los 10 a 15 días y usá siempre una cuchara limpia.
Este dulce es ideal para aprovechar la rosa mosqueta cuando está en temporada.
Queda espeso, aromático y con ese sabor casero que combina perfecto con panes, tostadas y meriendas simples.