Categorías
Recetas saladas

Fosforitos de jamón y queso

Los fosforitos de jamón y queso son una opción salada, doradita y muy tentadora para servir en una merienda o picada.

Tienen una masa hojaldrada liviana, un relleno simple y ese contraste entre lo crocante de afuera y lo cremoso de adentro.

Se preparan rápido, rinden mucho y quedan perfectos para comer recién hechos.

Ingredientes

Preparación

  1. Estirar una de las tapas de hojaldre sobre la mesada apenas enharinada, tratando de mantener forma rectangular.
  2. Cortar la masa en rectángulos parejos, todos del mismo tamaño, para que después los fosforitos queden prolijos y se cocinen de manera pareja.
  3. Colocar sobre la mitad de los rectángulos una feta de jamón doblada y una porción de queso, sin llegar a los bordes.
  4. Tapar cada uno con otro rectángulo de masa y presionar suavemente alrededor del relleno para cerrar.
  5. Sellar los bordes con un tenedor, sin aplastar demasiado el centro para que el hojaldre pueda crecer en el horno.
  6. Acomodar los fosforitos en una placa con papel manteca, dejando un poco de espacio entre cada uno.
  7. Batir el huevo con la cda de leche y pincelar la superficie de cada fosforito.
  8. Si se quiere una terminación apenas agridulce, espolvorear una pizca mínima de azúcar por arriba.
  9. Llevar la placa a la heladera durante 15 minutos para que la masa llegue bien fría al horno.
  10. Precalentar el horno a 200 °C.
  11. Hornear durante 15 a 20 minutos, o hasta que estén bien dorados, inflados y con la superficie brillante.
  12. Retirar del horno y dejar reposar 5 minutos antes de servir, porque el queso queda muy caliente al salir.

Tips y consejos

  • Para que salgan más parejos, conviene cortar todos los rectángulos antes de empezar a rellenar. Si algunos quedan muy grandes y otros muy chicos, se cocinan distinto y el resultado se ve menos prolijo.
  • El queso no tiene que llegar hasta el borde, porque al derretirse puede escaparse durante la cocción. Lo ideal es dejar un margen libre alrededor para poder sellar bien la masa.
  • La masa de hojaldre funciona mejor cuando está fría. Si se ablanda mucho mientras armás los fosforitos, llevá la placa unos minutos a la heladera antes de hornear. Ese paso ayuda a que se inflen mejor y mantengan la forma.
  • No hay que pinchar la parte de arriba como si fuera una tarta, porque el hojaldre necesita levantar. Solo se sellan los bordes con tenedor y se deja el centro libre para que quede aireado.
  • Se pueden hacer con jamón y queso clásico, pero también quedan muy bien con queso y tomate, queso y cebolla salteada, pollo desmenuzado o salame con queso. Lo importante es no cargar demasiado el relleno para que no se abran.
  • Para una versión más dorada y brillante, pincelá dos veces con huevo: una antes de llevarlos a la heladera y otra justo antes de hornear. La capa tiene que ser fina, porque si chorrea por los bordes puede impedir que el hojaldre suba bien.
  • Si querés prepararlos con anticipación, podés armarlos y dejarlos en la heladera unas horas antes de cocinarlos. También se pueden congelar crudos, separados en una placa, y después guardar en bolsa; se hornean directo sin descongelar, sumando unos minutos más.
  • Para recalentarlos, lo mejor es usar horno medio unos minutos. En microondas pierden crocancia y la masa puede quedar blanda.

Son ideales para servir calientes, cuando el hojaldre todavía está crocante y el queso se mantiene bien cremoso.

También quedan muy bien para una mesa salada, porque se comen fácil, rinden bastante y tienen una presentación simple pero muy tentadora.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *