Los cuernitos de grasa son uno de esos clásicos de panadería que siempre dan ganas de preparar en casa.
Tienen una masa tierna, ligeramente hojaldrada y con ese sabor salado tan característico que los hace irresistibles.

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Ingredientes
- 500 gr de harina 000
- 10 gr de sal
- 10 gr de azúcar
- 25 gr de levadura fresca o 7 gr de levadura seca
- 250 ml de agua tibia
- 80 gr de grasa vacuna blanda
- 40 gr de grasa vacuna extra para untar
- Harina extra, cantidad necesaria
Preparación
- Colocá la harina en un bowl grande y hacé un hueco en el centro. Agregá la levadura, el azúcar y una parte del agua tibia. Dejá reposar unos 5 minutos.
- Sumá la sal por los bordes y empezá a incorporar el resto del agua de a poco, mezclando hasta que la masa comience a unirse.
- Agregá los 80 gr de grasa vacuna blanda y amasá durante varios minutos hasta obtener una masa lisa, suave y elástica.
- Tapá el bowl con un repasador y dejá descansar entre 40 y 60 minutos, hasta que la masa aumente ligeramente su volumen y se encuentre más relajada.
- Pasá la masa a una mesada apenas enharinada y estirala con un palote hasta formar un rectángulo.
- Distribuí los 40 gr de grasa extra sobre toda la superficie en una capa fina. Doblá la masa sobre sí misma y volvé a estirarla suavemente para formar algunas capas.
- Cortá la masa en tiras y luego formá triángulos medianos. Enrollá cada triángulo comenzando por la parte más ancha y terminando en la punta.
- Curvá ligeramente los extremos para darles la forma tradicional de cuernito y acomodalos sobre una placa apenas engrasada o cubierta con papel manteca, dejando la unión hacia abajo.
- Tapalos y dejalos descansar durante 20 a 30 minutos. Mientras tanto, precalentá el horno a 200 °C.
- Horneá durante unos 15 a 20 minutos, hasta que estén ligeramente dorados por fuera. Evitá cocinarlos de más para que el interior conserve su textura tierna.
- Retiralos del horno y dejalos reposar unos minutos antes de llevarlos a la mesa.
Tips y consejos
- La grasa debe estar blanda, pero no derretida, para poder incorporarla y distribuirla correctamente.
- No agregues demasiada harina durante el amasado porque puede hacer que los cuernitos queden secos.
- Al estirar la masa después de untarla con grasa, hacelo con suavidad para conservar las capas.
- No enrolles los triángulos demasiado apretados, ya que necesitan espacio para crecer durante el levado y la cocción.
- Para conservarlos, dejalos enfriar por completo y guardalos en un recipiente o bolsa bien cerrada.
- Si al día siguiente perdieron un poco de textura, unos minutos de horno suave ayudan a recuperarlos.
Con una miga tierna, bordes apenas dorados y el sabor clásico de la grasa, estos cuernitos caseros quedan perfectos para acompañar unos mates o simplemente para comer solos.