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Cuadraditos de crumble de manzana

Estos cuadraditos son una opción dulce, casera y muy tentadora para servir en porciones prolijas.

Tienen una base firme, un relleno húmedo y una cubierta crocante que se desarma apenas al morder.

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La combinación de texturas hace que queden ricos tanto tibios como fríos.

Ingredientes

Para la base y el crumble:

  • 300 g de harina 0000
  • 150 g de azúcar
  • 180 g de manteca fría
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 1 pizca de sal

Para el relleno:

  • 4 manzanas grandes
  • 80 g de azúcar
  • 1 cucharada de manteca
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 1 cucharada de almidón de maíz
  • 3 cucharadas de agua

Preparación

  1. Pelá las manzanas, retirales el centro y cortalas en cubos chicos o láminas no demasiado finas. Colocalas en una sartén con la manteca, el azúcar, la canela y el jugo de limón. Cociná a fuego medio durante unos minutos, mezclando cada tanto, hasta que empiecen a ablandarse y larguen su jugo.
  2. Disolvé el almidón de maíz en las 3 cucharadas de agua y agregalo a las manzanas. Mezclá bien y cociná un poco más, hasta que el relleno quede brillante, espeso y con los pedacitos de manzana tiernos pero todavía visibles. Retirá del fuego y dejá enfriar.
  3. Para hacer la masa, colocá en un bowl la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal. Agregá la manteca fría cortada en cubitos y trabajá con la punta de los dedos hasta formar una textura arenosa, con migas de distintos tamaños.
  4. Sumá el huevo y la esencia de vainilla. Mezclá sin amasar demasiado, solo hasta que la preparación empiece a unirse. Tiene que quedar una masa quebradiza, con partes más compactas y otras más sueltas, porque esa misma mezcla se usa para la base y para la cubierta.
  5. Separá un poco menos de la mitad de la mezcla y reservála para el crumble de arriba. Con el resto, cubrí la base de un molde rectangular o cuadrado previamente enmantecado o forrado con papel manteca. Presioná con las manos o con una cuchara hasta formar una base pareja y firme.
  6. Llevá la base a horno precalentado a 180 °C durante 10 minutos. Este primer horneado ayuda a que quede más firme y no se humedezca demasiado con el relleno.
  7. Retirá el molde del horno y distribuí encima el relleno de manzana ya frío o apenas tibio. Extendelo de manera pareja, procurando que los pedacitos de fruta queden bien repartidos.
  8. Cubrí con la mezcla reservada, dejándola caer en forma de migas grandes sobre toda la superficie. No la aplastes: el crumble tiene que quedar irregular para dorarse mejor y lograr una textura crocante.
  9. Llevá nuevamente al horno durante 25 a 30 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y la base se vea cocida. Retirá y dejá enfriar bien antes de cortar, porque el relleno necesita asentarse para que los cuadraditos mantengan la forma.
  10. Cortá en porciones cuadradas con un cuchillo largo y limpio. Si querés un corte más prolijo, podés llevar el molde a la heladera unos minutos una vez que esté frío.

Tips y consejos:

  • Usá manzanas firmes para que el relleno no se transforme en puré. Las verdes dan un toque más ácido, mientras que las rojas aportan más dulzor.
  • El relleno debe quedar espeso antes de armar los cuadraditos. Si está muy líquido, puede humedecer la base y hacer que se rompan al cortar.
  • La manteca de la masa tiene que estar fría. Eso ayuda a formar migas más lindas y una textura más crocante.
  • No amases la masa como si fuera pan. Solo hay que unir los ingredientes hasta lograr una mezcla arenosa y quebradiza.
  • El prehorneado de la base es importante para que los cuadraditos queden firmes y no se desarmen.
  • Para una cubierta más crocante, dejá algunos trozos de crumble más grandes. Esos pedacitos se doran mejor y dan una textura más rica.
  • No cortes los cuadraditos apenas salen del horno. Aunque parezcan listos, el relleno caliente está muy blando y puede desparramarse.
  • Se pueden servir solos, con azúcar impalpable por arriba o con una bocha de helado si querés convertirlos en un postre más completo.
  • Guardalos en un recipiente cerrado a temperatura ambiente por 1 día o en la heladera por 3 días. Para recuperar la textura, podés calentarlos apenas unos minutos.

Estos cuadraditos quedan con una base tierna, un relleno húmedo de manzana y una cubierta dorada bien crocante.

Son fáciles de cortar, rendidores y perfectos para preparar con anticipación.

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