La albahaca es una de esas plantas que conviene tener siempre a mano.
Con una sola planta sana se pueden obtener nuevas albahacas de una forma muy simple, aprovechando sus tallos para generar raíces y volver a plantarlos.

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Materiales
- 1 planta de albahaca sana
- 1 tijera limpia
- 1 vaso o frasco con agua
- 1 o varias macetas pequeñas
- Tierra fértil y suelta
- Agua para riego
Procedimiento
- Elegir una rama sana de la planta de albahaca, preferentemente una que tenga varias hojas y no esté florecida.
- Cortar un esqueje de unos 10 a 15 cm de largo. Conviene hacer el corte justo por debajo de un nudo, que es la zona donde nacen las hojas.
- Retirar cuidadosamente las hojas de la parte inferior del tallo. Dejar varias hojas en la parte superior.
- Colocar el esqueje dentro de un vaso o frasco con agua. Solo debe quedar sumergida la parte inferior del tallo.
- Evitar que las hojas queden dentro del agua, ya que pueden deteriorarse.
- Dejar el recipiente en un lugar luminoso, pero protegido del sol fuerte durante las horas más calurosas.
- Cambiar el agua cada dos o tres días para mantenerla limpia.
- Después de varios días comenzarán a aparecer pequeñas raíces blancas desde los nudos inferiores.
- Dejar el esqueje en agua hasta que tenga varias raíces bien desarrolladas, de algunos centímetros de largo.
- Preparar una maceta con tierra suelta y hacer un pequeño hueco en el centro.
- Retirar el esqueje del agua con cuidado, sujetándolo por el tallo y evitando manipular demasiado las raíces.
- Colocarlo en la maceta, cubrir suavemente las raíces con tierra y presionar apenas alrededor del tallo.
- Regar después de plantar y mantener la tierra ligeramente húmeda durante los primeros días.
- Una vez que la nueva albahaca comience a crecer con fuerza, se pueden volver a sacar esquejes y repetir todo el proceso.
¿Por qué se puede hablar de “albahaca infinita”?
Cada esqueje que desarrolla raíces puede transformarse en una planta independiente. Esa nueva planta, cuando crezca, también podrá producir más esquejes.
De esta manera se puede mantener una renovación constante de plantas durante mucho tiempo sin tener que comenzar siempre desde semillas.
Tips y consejos
- Elegir tallos verdes, firmes y saludables.
- Evitar esquejes demasiado pequeños o débiles.
- No arrancar las ramas con la mano; es mejor realizar un corte limpio.
- Mantener al menos dos o tres pares de hojas en la parte superior.
- No sumergir hojas dentro del agua.
- Cambiar el agua regularmente ayuda a evitar malos olores y deterioro.
- No plantar demasiado pronto; conviene esperar a que las raíces estén bien formadas.
- Durante los primeros días en tierra, evitar que el sustrato se seque por completo.
- Cortar las puntas de las plantas adultas favorece que se vuelvan más ramificadas y produzcan más hojas.
- Si aparecen flores y el objetivo es seguir cosechando hojas, se pueden retirar para mantener el crecimiento vegetativo.
Con este método, una sola planta puede convertirse poco a poco en varias albahacas nuevas y seguir multiplicándose durante mucho tiempo.