El volcán de chocolate es uno de esos postres que siempre sorprenden. Por fuera parece un bizcochuelo normal, pero al cortarlo esconde un interior cremoso y caliente.
Es ideal para ocasiones especiales o simplemente para darse un gusto con algo bien chocolatoso.

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Ingredientes
- 150 g de chocolate semiamargo
- 100 g de manteca
- 2 huevos
- 2 yemas
- 80 g de azúcar
- 40 g de harina
- 1 pizca de sal
- Manteca y cacao extra para los moldes
Preparación
- Derretí el chocolate junto con la manteca a baño maría o en microondas en intervalos cortos, mezclando hasta obtener una crema lisa.
- En otro bowl, batí los huevos, las yemas y el azúcar hasta que la mezcla esté más clara y ligeramente espumosa.
- Incorporá el chocolate derretido a la mezcla de huevos, integrando suavemente para que no se bajen.
- Agregá la harina tamizada y la pizca de sal, mezclando con movimientos envolventes hasta lograr una preparación homogénea.
- Enmantecá los moldes individuales y espolvorealos con cacao para evitar que se peguen.
- Verté la mezcla en los moldes, llenándolos hasta 3/4 de su capacidad.
- Llevá a horno fuerte (200°C) durante 8 a 10 minutos. Este punto es clave: el exterior debe cocinarse, pero el interior debe quedar líquido.
- Retirá del horno, dejá reposar 1 minuto y desmoldá con cuidado.
- Serví inmediatamente para disfrutar el centro fundente.
Tips y consejos:
- El tiempo de cocción es todo: unos minutos de más y perdés el efecto volcán. Si es la primera vez, probá con uno antes de hacer todos.
- El chocolate define el resultado: usá uno de buena calidad para lograr un sabor más intenso y una mejor textura.
- Preparación anticipada: podés dejar los moldes listos en la heladera y hornear justo antes de servir.
- Para desmoldar sin problemas: asegurate de enmantecar bien cada rincón del molde y usar cacao en lugar de harina.
- Textura ideal: el exterior debe estar firme pero suave, nunca seco.
- Servilo caliente: es fundamental para que el centro esté líquido y cremoso.
- Acompañamientos: queda increíble con helado de vainilla, crema o frutas.
- Para un extra de sabor: podés agregar un trocito de chocolate en el centro antes de hornear.
- Control del horno: cada horno es distinto, así que puede variar el tiempo unos minutos.
- Presentación: un poco de azúcar impalpable o chocolate rallado arriba mejora mucho el aspecto final.
Es un postre simple pero con un impacto enorme, perfecto para lucirse sin complicarse demasiado en la cocina.