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Cómo hacer torre de papas, carne y queso al horno

La torre de papas, carne y queso al horno es una receta abundante, rendidora y muy vistosa para servir en familia.

Lleva capas parejas de papas tiernas, carne bien condimentada y queso fundido, con una cubierta gratinada que la deja dorada, sabrosa y perfecta para cortar en porciones generosas.

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Ingredientes

  • 1,2 kg de papas
  • 800 gr de carne picada
  • 1 cebolla grande picada
  • 1/2 morrón rojo picado, opcional
  • 2 dientes de ajo picados
  • 2 cdas de aceite
  • 300 gr de mozzarella o queso cremoso
  • 100 gr de queso rallado
  • 200 ml de crema de leche
  • 150 ml de leche
  • 2 huevos
  • Sal a gusto
  • Pimienta a gusto
  • 1 cdita de pimentón
  • 1 cdita de orégano
  • 1 pizca de nuez moscada
  • Manteca o aceite para la fuente

Preparación

  1. Pelá las papas y cortalas en rodajas finas, de aproximadamente medio centímetro. Es importante que tengan un grosor parecido para que se cocinen de manera pareja.
  2. Cociná las papas en agua con sal durante 6 a 8 minutos, solo hasta que estén apenas tiernas. No tienen que desarmarse, porque después terminan de cocinarse en el horno.
  3. Escurrí las papas con cuidado y dejalas enfriar unos minutos sobre una fuente o tabla. Si quedan demasiado húmedas, podés secarlas apenas con papel de cocina.
  4. En una sartén grande, calentá el aceite y agregá la cebolla picada. Cociná a fuego medio hasta que esté transparente.
  5. Sumá el morrón si vas a usarlo y cociná unos minutos más. Después agregá el ajo picado y mezclá durante unos segundos, cuidando que no se queme.
  6. Incorporá la carne picada y cocinala mientras la vas desarmando con cuchara. La idea es que quede suelta, jugosa y bien distribuida, no en bloques grandes.
  7. Condimentá con sal, pimienta, pimentón y orégano. Cociná hasta que la carne cambie de color y pierda el exceso de líquido, pero sin dejarla seca.
  8. En un bowl, mezclá la crema de leche, la leche, los huevos, una pizca de sal, pimienta y nuez moscada. Batí apenas hasta integrar. Esta mezcla ayuda a unir las capas y deja la torre más cremosa.
  9. Aceitá o enmantecá una fuente redonda o rectangular para horno. Colocá una primera capa de papas en la base, cubriendo bien toda la superficie.
  10. Agregá una capa de carne picada sobre las papas, distribuyéndola de manera pareja. La cantidad de carne debe ser similar visualmente a la capa de papa, para que el resultado quede equilibrado.
  11. Sumá un poco de mozzarella o queso cremoso sobre la carne. No hace falta cubrir por completo en cada capa, pero sí repartirlo bien para que se funda entre los ingredientes.
  12. Repetí el armado alternando papas, carne y queso hasta completar la fuente. Lo ideal es hacer capas medianas, no demasiado finas ni exageradamente altas.
  13. Verté por encima la mezcla de crema, leche y huevo, tratando de que entre entre las capas. Podés mover apenas la fuente para que el líquido se distribuya mejor.
  14. Terminá con una capa de papas, mozzarella y queso rallado por encima. Esta cubierta es la que va a gratinar y formar la superficie dorada.
  15. Llevá a horno medio-fuerte durante 35 a 45 minutos, hasta que la preparación esté bien caliente, firme y la superficie se vea dorada.
  16. Si querés un gratinado más intenso, dejala unos minutos en la parte alta del horno, vigilando para que el queso no se queme.
  17. Retirá la fuente del horno y dejala reposar 10 minutos antes de cortar. Este descanso es importante para que las capas se acomoden y las porciones salgan más prolijas.
  18. Serví caliente, cortando porciones grandes con una espátula ancha para que se vean bien las capas de papa, carne y queso.

Tips y consejos

  • Para que la receta quede equilibrada, no conviene poner demasiada papa y poca carne. Lo ideal es que cada capa de papa tenga una capa generosa de carne encima, así al cortar se ve abundante y bien rellena.
  • Las papas deben estar precocidas, pero firmes. Si las hervís demasiado, se rompen al armar la torre y la preparación pierde estructura.
  • La carne no debe quedar seca. Cocinala solo hasta que esté lista y se evapore el exceso de líquido. Si queda muy seca antes de entrar al horno, después la torre puede sentirse pesada.
  • Si la carne larga mucho jugo en la sartén, cocinala unos minutos más sin tapar. Pero no la dejes completamente seca, porque ese sabor ayuda a que las capas queden más ricas.
  • La mezcla de crema, leche y huevo ayuda a unir todo. No hay que poner demasiada cantidad, porque la torre no debe quedar líquida, pero sí lo suficiente para darle humedad y firmeza.
  • El queso entre capas hace que el corte se vea más tentador y que la preparación quede más sabrosa. Podés usar mozzarella, queso cremoso o una mezcla de ambos.
  • Para una versión más intensa, podés agregar una cucharada de mostaza a la mezcla de crema. Le da sabor sin tapar la carne ni el queso.
  • Si querés que se vea más vistosa, armala en una fuente redonda no demasiado alta. Queda más prolija, se corta mejor y se ve como una torre abundante pero realista.
  • No hagas demasiadas capas. Con 3 capas de papa y 2 o 3 de carne alcanza para que quede alta, rendidora y creíble.
  • El reposo después del horno es clave. Si cortás apenas sale, el queso y los jugos se pueden desparramar. Con unos minutos de descanso, las porciones mantienen mejor la forma.
  • Para recalentar, lo mejor es usar horno o sartén tapada a fuego bajo. El microondas sirve, pero puede ablandar demasiado las papas.
  • Se puede preparar con anticipación y dejar armada en la heladera. Al momento de comer, solo hay que hornearla hasta que esté caliente y gratinada.
  • Si querés sumar verduras, podés agregar espinaca salteada, zanahoria rallada o champiñones, pero siempre bien escurridos para que no larguen agua dentro de la preparación.
  • Si buscás una versión más potente, podés sumar jamón cocido entre algunas capas o un poco de panceta dorada mezclada con la carne.
  • Para que la superficie quede dorada, usá queso rallado junto con mozzarella. La mozzarella se funde y el queso rallado ayuda a formar una capa más sabrosa y gratinada.

Esta torre de papas, carne y queso al horno es una comida completa, generosa y bien casera.

Con capas equilibradas y un buen gratinado, queda perfecta para esos almuerzos donde todos quieren repetir.

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