La Tarta Tatin es un clásico francés que se destaca por sus manzanas bien caramelizadas y una base de masa dorada y crocante.
Se cocina invertida y se da vuelta al final, logrando una superficie brillante, tierna y llena de sabor.

Te recomendamos: Tiramisú de dulce de leche
Ingredientes
- 6 manzanas grandes
- 180 gr de azúcar
- 80 gr de manteca
- 1 lámina de masa de hojaldre o masa quebrada
- 1 cdita de esencia de vainilla, opcional
- 1 pizca de sal
Preparación
- Pelá las manzanas, cortalas por la mitad y retirales el centro. Si son muy grandes, podés cortarlas en cuartos.
- Colocá el azúcar en una sartén o molde apto para horno y calentá a fuego medio hasta que empiece a fundirse y tome un color ámbar.
- Agregá la manteca en cubos y mezclá con cuidado hasta formar un caramelo uniforme. Sumá una pizca de sal y, si querés, la esencia de vainilla.
- Acomodá las manzanas bien juntas sobre el caramelo, con la parte curva hacia abajo. Es importante que queden apretadas porque durante la cocción van a reducir un poco su tamaño.
- Cociná a fuego medio durante unos 10 a 15 minutos, hasta que las manzanas comiencen a ablandarse y a impregnarse con el caramelo.
- Retirá del fuego y dejá entibiar unos minutos.
- Estirá la masa hasta que tenga un tamaño apenas mayor al diámetro del molde. Colocala sobre las manzanas y meté suavemente los bordes hacia adentro.
- Pinchá la masa en algunos puntos con un tenedor para que pueda liberar vapor durante la cocción.
- Llevá a horno precalentado a 190 °C durante 25 a 30 minutos, hasta que la masa esté bien dorada y crocante.
- Retirá del horno y dejá reposar entre 5 y 10 minutos. Colocá un plato grande sobre el molde y desmoldá de una sola vez, con cuidado porque el caramelo todavía estará caliente.
Tips y consejos
- Elegí manzanas firmes para que mantengan mejor la forma durante la cocción.
- No lleves el caramelo a un color demasiado oscuro porque puede quedar amargo.
- Acomodá las manzanas bien juntas y sin dejar huecos grandes.
- Si durante la cocción las manzanas liberan mucho líquido, dejá unos minutos más a fuego medio antes de cubrir con la masa.
- La masa debe estar fría al momento de colocarla para que conserve mejor su textura.
- No esperes demasiado para desmoldarla, porque el caramelo puede endurecerse y pegarse al molde.
- Si alguna manzana queda adherida al fondo al darla vuelta, podés acomodarla nuevamente sobre la tarta con una espátula.
- Queda muy bien servida tibia, cuando el caramelo todavía está suave y brillante.
- Se puede acompañar con crema batida o una bocha de helado de vainilla, aunque es totalmente opcional.
Queda con una capa abundante de manzanas tiernas, caramelo bien marcado y una masa dorada que aporta el contraste justo. Es una receta simple, vistosa y con un sabor clásico que siempre funciona.