Estos puerros gratinados combinan un interior tierno con jamón, una salsa blanca suave y una capa abundante de queso dorado.
Quedan cremosos, sabrosos y con una textura delicada que funciona muy bien para una cena completa.

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Ingredientes
Para los puerros:
- 6 puerros grandes
- 6 fetas de jamón cocido
- 1 cda de manteca
- Sal, a gusto
- Pimienta negra, a gusto
Para la salsa blanca:
- 400 ml de leche
- 30 gr de manteca
- 30 gr de harina 0000
- Sal, a gusto
- Pimienta negra, a gusto
- Nuez moscada, a gusto
Para gratinar:
- 180 gr de mozzarella rallada
- 50 gr de queso rallado
Preparación
- Limpiar bien los puerros y retirar las partes verdes más duras.
- Cortarlos en tramos de tamaño similar y lavarlos cuidadosamente para eliminar cualquier resto de tierra.
- Cocinarlos en agua con sal durante 8 a 10 minutos, hasta que estén tiernos pero todavía firmes.
- Escurrirlos muy bien y dejarlos entibiar.
- Envolver cada porción de puerro con una feta de jamón cocido.
- Acomodarlos en una fuente ligeramente enmantecada, uno al lado del otro.
- Para preparar la salsa blanca, derretir la manteca en una cacerola a fuego medio.
- Agregar la harina y mezclar durante aproximadamente 1 minuto.
- Incorporar la leche de a poco mientras se bate para evitar grumos.
- Cocinar sin dejar de mezclar hasta que la salsa espese.
- Condimentar con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
- Retirar del fuego y distribuir la salsa blanca sobre los puerros con jamón.
- Cubrir con la mozzarella rallada y terminar con el queso rallado.
- Llevar a horno precalentado a 220 °C durante 15 a 20 minutos.
- Gratinar hasta que la superficie quede bien dorada y el queso completamente fundido.
- Retirar del horno y dejar reposar unos minutos antes de servir.
Tips y consejos
- Escurrir bien los puerros ayuda a evitar que la preparación quede aguada.
- No conviene hervirlos demasiado porque pueden desarmarse.
- La salsa blanca debe quedar cremosa, pero no demasiado líquida.
- Se puede usar queso pategrás o fontina para un gratinado más intenso.
- Un poco de queso rallado mezclado con la mozzarella ayuda a conseguir mejor dorado.
- Si los puerros son muy gruesos, se pueden cortar al medio a lo largo antes de envolverlos.
- Dejar reposar unos minutos después del horno permite que la salsa tome mejor cuerpo.
Quedan tiernos, cremosos y bien gratinados, con el jamón y el queso aportando mucho sabor.