El puchero de pollo es una comida rendidora, sabrosa y muy completa, ideal para preparar una olla abundante y servir bien caliente.
Lleva pollo, verduras y un caldo suave que se llena de sabor a medida que todo se cocina junto.

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Es una receta casera de las de siempre, perfecta para esos días en los que dan ganas de comer algo reconfortante y bien hecho.
Ingredientes
- 1 pollo trozado o 1,2 kg de pollo en presas
- 3 papas medianas
- 2 zanahorias grandes
- 500 g de calabaza o zapallo
- 2 choclos
- 200 g de chauchas
- 1/4 de repollo
- 1 cebolla
- 1 puerro, opcional
- 2 dientes de ajo
- 2 ramas de apio, opcional
- 2 hojas de laurel
- 1 cdita de orégano
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- Agua, cantidad necesaria
- Perejil picado, opcional para terminar
Preparación
- Lavá bien todas las verduras. Pelá las papas y cortalas en trozos grandes. Pelá las zanahorias y cortalas en rodajas gruesas. Cortá la calabaza en cubos grandes, el repollo en trozos medianos y las chauchas en mitades o tercios, según el tamaño. Cortá los choclos en ruedas gruesas para que queden bien visibles y no se desarmen en la cocción.
- Si el pollo tiene exceso de grasa o piel muy suelta, retirale un poco para que el caldo quede más limpio. Igual conviene dejar parte de la piel porque aporta sabor. Podés usar muslos, patas, pechuga con hueso o un pollo trozado entero, que suele quedar muy bien para este tipo de preparación.
- En una olla grande colocá el pollo, la cebolla cortada al medio, los dientes de ajo apenas aplastados, el puerro, el apio y las hojas de laurel. Cubrí con abundante agua, agregá sal y llevá a fuego medio.
- Cuando empiece a hervir, retirale la espuma que se forma en la superficie con una cuchara. Este paso ayuda a que el caldo quede más prolijo y agradable. Después bajá un poco el fuego y dejá cocinar unos 25 minutos para que el pollo empiece a largar bien todo su sabor.
- Sumá primero las zanahorias, las papas y los choclos, porque son los ingredientes que necesitan más tiempo de cocción. Cociná durante unos 15 minutos.
- Después agregá la calabaza, las chauchas y el repollo. Condimentá con pimienta y orégano. Si hace falta, corregí la sal. Dejá cocinar a fuego medio hasta que todas las verduras estén tiernas y el pollo bien cocido.
- La idea es que las verduras queden cocidas, pero enteras. Por eso conviene no revolver demasiado la olla. Si necesitás mover algo, hacelo con cuidado usando una cuchara grande o simplemente sacudiendo apenas la olla.
- Cuando el caldo ya tenga buen color, el pollo esté tierno y las verduras cocidas, apagá el fuego y dejá reposar unos minutos antes de servir. Ese pequeño descanso hace que los sabores se acomoden mejor.
- Serví en platos hondos o en cazuelas, poniendo un poco de caldo y repartiendo bien el pollo, la papa, la zanahoria, la calabaza, el choclo, las chauchas y el repollo para que cada porción salga bien completa.
Tips y consejos:
- Si querés un caldo con más sabor, podés dorar apenas el pollo al principio antes de agregar el agua, aunque el puchero clásico también queda muy bien sin ese paso.
- El choclo y la calabaza le dan mucho carácter a la olla, así que conviene no omitirlos si querés ese estilo de puchero bien completo.
- Las chauchas quedan mejor si se agregan en la segunda parte de la cocción, así no se pasan y conservan mejor su textura.
- Si te gusta el caldo más limpio, podés colarlo al final y volver a sumar las presas y verduras ya acomodadas.
- Para servirlo más sabroso, podés espolvorear apenas con perejil picado o acompañar con un poco de queso rallado aparte.
- Si sobra, al día siguiente suele quedar incluso más rico, porque el caldo toma todavía más sabor.
Este puchero de pollo es una receta abundante, simple y muy rendidora, con todo lo necesario para servir un plato completo y bien casero.
Entre el pollo tierno, las verduras cocidas en su punto y el caldo suave, queda una olla de esas que siempre dan ganas de repetir.