El pastel de papa es una receta clásica, rendidora y muy sabrosa, ideal para preparar en una fuente grande y llevar directo a la mesa.
La combinación de puré cremoso, carne bien condimentada y queso gratinado por arriba lo convierte en un plato completo y reconfortante.

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Con algunos detalles simples, queda firme al servir, jugoso por dentro y dorado en la superficie.
Ingredientes
- 1,2 kg de papas
- 500 g de carne picada
- 1 cebolla grande picada
- 1/2 morrón rojo picado
- 2 dientes de ajo picados
- 2 huevos duros picados, opcional
- 80 g de aceitunas verdes picadas, opcional
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de pimentón
- 1/2 cdita de comino
- 1/2 cdita de ají molido, opcional
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- 50 g de manteca
- 100 ml de leche caliente
- 150 g de queso cremoso o mozzarella
- 80 g de queso rallado o en hebras para gratinar
Preparación
- Pelá las papas, cortalas en trozos parejos y cocinalas en una olla con agua y sal hasta que estén bien tiernas. Cuando se puedan pinchar fácilmente con un cuchillo, colalas y dejalas unos minutos en la olla caliente para que pierdan el exceso de humedad.
- Pisá las papas hasta formar un puré liso. Agregá la manteca y la leche caliente de a poco, mezclando hasta lograr una textura cremosa pero firme. Condimentá con sal y pimienta. El puré no debe quedar demasiado líquido, porque tiene que sostener bien las capas del pastel.
- En una sartén grande, calentá el aceite y sumá la cebolla picada. Cociná unos minutos hasta que esté transparente. Agregá el morrón y el ajo, y seguí cocinando hasta que las verduras se ablanden y larguen buen aroma.
- Incorporá la carne picada y mezclá bien para que se separe. Cociná hasta que cambie de color y empiece a dorarse apenas. Condimentá con pimentón, comino, ají molido, sal y pimienta.
- Cociná el relleno unos minutos más, hasta que quede sabroso y jugoso, pero sin exceso de líquido. Si largó mucho jugo, dejalo reducir un poco para que el pastel no quede aguado al servir.
- Apagá el fuego y, si querés, agregá los huevos duros picados y las aceitunas. Mezclá con cuidado para repartirlos en todo el relleno.
- En una fuente apta para horno, colocá una capa de puré en la base. Encima distribuí todo el relleno de carne, emparejando bien con una cuchara.
- Agregá el queso cremoso o mozzarella en trozos sobre la carne. Después cubrí con el resto del puré, extendiéndolo de forma pareja hasta llegar a los bordes.
- Espolvoreá la superficie con queso rallado o queso en hebras. Si querés que quede más dorado, podés sumar unos pedacitos chicos de manteca por arriba.
- Llevá a horno precalentado a 200 °C durante 20 a 25 minutos, o hasta que el pastel esté caliente, el queso se derrita y la superficie quede bien gratinada.
- Retirá del horno y dejá reposar 5 a 10 minutos antes de servir. Ese descanso ayuda a que las porciones salgan más firmes y no se desarmen tanto.
Tips y consejos:
- Para que el pastel tenga buena estructura, el puré tiene que quedar cremoso pero sostenido, no demasiado blando.
- La carne queda más rica si se cocina hasta que tome un leve dorado antes de armar la fuente.
- Si querés un relleno más jugoso, podés sumar 2 cdas de puré de tomate o un chorrito de caldo, pero sin excederte.
- El huevo duro y las aceitunas son opcionales, pero le dan más sabor y un estilo bien casero.
- Para una superficie más pareja, podés marcar el puré con un tenedor antes de poner el queso.
- También se puede preparar con anticipación y gratinar justo antes de servir.
El pastel de papa casero queda dorado por arriba, cremoso en el interior y con un relleno sabroso que rinde muy bien.
Es una receta práctica para una comida completa, ideal para servir en porciones generosas y acompañar con una ensalada simple.