Este postre de limón con leche condensada es fresco, cremoso y muy fácil de preparar.
No necesita horno ni una elaboración complicada, y con apenas tres ingredientes se consigue una textura suave, firme y con un sabor cítrico bien marcado.

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Ingredientes
- 1 lata de leche condensada, aproximadamente 395 gr
- 400 ml de crema de leche bien fría
- 120 ml de jugo de limón recién exprimido
- Trocitos de galletitas (opcional, para dar textura)
Preparación
- Colocar la crema de leche bien fría en un bowl amplio.
- Batir durante unos minutos hasta que comience a tomar cuerpo, sin llegar a un punto demasiado firme.
- Agregar la leche condensada y continuar batiendo a velocidad baja hasta integrar.
- Incorporar el jugo de limón de a poco mientras se sigue mezclando.
- Batir unos segundos más, solamente hasta que la preparación quede homogénea, cremosa y ligeramente más espesa.
- Distribuir la mezcla en vasos o copas individuales.
- Llevar a la heladera durante al menos 3 horas para que tome una buena consistencia.
- Servir bien frío.
Tips y consejos
- La crema de leche debe estar bien fría antes de comenzar.
- Usá jugo de limón recién exprimido para conseguir un sabor más fresco.
- Incorporá el limón de a poco para que la preparación espese de manera pareja.
- No batas en exceso una vez agregado el jugo.
- Podés prepararlo varias horas antes y conservarlo en la heladera.
- Si querés presentarlo un poco más vistoso, podés agregar ralladura fina de limón por encima al momento de servir.
- También podés usar copas pequeñas si buscás porciones individuales más delicadas.
- Mantenelo refrigerado hasta el momento de llevarlo a la mesa.
El resultado es un postre suave, fresco y con el equilibrio justo entre dulzor y acidez. Una opción muy práctica para resolver algo rico en pocos pasos y sin necesidad de usar demasiados ingredientes.